Ninel Conde perdió la demanda contra la periodista Anabel Hernández. Analizamos la sentencia y qué significa para Galilea Montijo y las otras «Señoras del Narco».
La Acusación: ¿Qué Dice Realmente el Libro «Las Señoras del Narco»?
La controversia estalló con la publicación de los libros de Anabel Hernández, «Emma y las otras señoras del narco» y «Las señoras del narco. Amar en el infierno». En sus páginas, la periodista de investigación acusa a Ninel Conde de haber mantenido una relación sentimental y, más grave aún, económica con el fallecido capo Arturo Beltrán Leyva entre 2007 y 2008. Hernández, basándose en testimonios de testigos directos y documentos oficiales, alega que Conde recibió lujosos regalos y participó en operaciones de lavado de dinero para la organización criminal. Indignada, la cantante y actriz demandó a la editorial Penguin Random House por daño moral, buscando una compensación millonaria y la retractación de lo publicado.
La Sentencia «Histórica»: Por Qué la Jueza le Dio la Razón a la Periodista
En diciembre de 2024, el veredicto cayó como una bomba: Ninel Conde perdió la demanda. La jueza a cargo del caso emitió una sentencia definitiva que Anabel Hernández calificó de «histórica». El argumento central del fallo es demoledor para las aspiraciones de Conde y otras celebridades en situaciones similares: el libro fue determinado como de «interés público».
Legalmente, esto significa que el derecho de la sociedad a estar informada sobre posibles vínculos entre figuras públicas y el crimen organizado tiene un peso mayor que el derecho individual de la celebridad a proteger su imagen. La jueza validó el trabajo periodístico de Hernández, reconociendo que, más allá de si Ninel se sintió afectada, el tema es de relevancia nacional y la libertad de expresión en estos casos está protegida. Aunque el equipo legal de Conde ha anunciado que apelará la decisión, el golpe es contundente.
El Efecto Dominó: Galilea Montijo y las Otras Señaladas, en la Cuerda Floja
Este precedente legal crea un efecto dominó que salpica directamente a otras celebridades señaladas por Hernández, principalmente a Galilea Montijo. La conductora de «Hoy» también fue acusada en los libros de mantener una relación con Arturo Beltrán Leyva, e incluso se filtraron audios de una supuesta testigo que afirmaba que Montijo recibía «$200,000 dólares mensuales» del capo.
Hasta ahora, la defensa de Galilea ha sido puramente mediática, con frases como «duermo en paz», «me da risa» y «soy una mujer de trabajo». Sin embargo, tras la derrota legal de Ninel Conde, esta estrategia de defensa se ve increíblemente frágil. El fallo judicial establece que las acusaciones de Hernández, al ser de interés público, no constituyen necesariamente un daño moral demandable.
Esto deja a Montijo y a otras señaladas, como Paty Navidad , en una posición muy vulnerable. ¿Se atreverán a demandar, arriesgándose a una derrota similar y a revivir el escándalo, o adoptarán un silencio estratégico? La victoria de Anabel Hernández no es solo suya; es una victoria para un tipo de periodismo de espectáculos que se atreve a cruzar la línea del chisme para entrar en el terreno de la investigación criminal, cambiando las reglas del juego para siempre.


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