Fernando Eimbcke vuelve a situar al cine mexicano en el centro de la conversación internacional al ser seleccionado para competir en la Berlinale con ‘Moscas’, una película íntima y emotiva que confirma su sensibilidad narrativa y su voz autoral.
Fernando Eimbcke no llega por casualidad al Festival de cine de Berlín. Su trayectoria de más de dos décadas en el cine de autor ha sido una construcción paciente, lejos de los reflectores comerciales y cerca de las historias mínimas que revelan emociones universales.
La 76 edición de la Berlinale presenta 22 producciones en competencia por el Oso de Oro, y entre ellas aparece Moscas, dirigida por Fernando Eimbcke, una cinta que ya había despertado atención tras su estreno en San Sebastián en 2025.
Fernando Eimbcke y el vínculo emocional
Eimbcke centra su historia en el vínculo emocional entre un niño de ocho años y una mujer que debe cuidarlo ante la ausencia de sus padres. La Ciudad de México funciona como telón de fondo, no como postal turística, sino como un espacio cotidiano donde la fragilidad humana se vuelve protagonista.
El guion fue escrito por Fernando junto con Vanesa Garnika, mientras que Michel Franco figura entre los productores. Esta combinación de talentos refuerza el peso autoral de un proyecto que apuesta por la introspección.

Moscas y el poder de las historias mínimas
Moscas no es una película de grandes giros narrativos. Es un retrato silencioso donde cada gesto importa. Fernando vuelve a demostrar que el cine puede ser profundo sin necesidad de estridencias.
En la mirada del niño y en la contención emocional de la mujer, Fernando Eimbcke construye una metáfora sobre la soledad, la responsabilidad y el afecto inesperado.
La Berlinale y la vitrina del cine independiente
La Berlinale, junto con Cannes y Venecia, forma la tríada de los festivales más importantes del mundo. Para Fernando, competir en Berlín significa consolidar su lugar dentro del circuito internacional de cine de autor.
El festival se llevará a cabo del 12 al 22 de febrero en la capital alemana, con Wim Wenders como presidente del jurado, una figura que representa la tradición del cine contemplativo.
Un comité que apuesta por nuevas voces
La lista de filmes fue anunciada por Tricia Tuttle junto con Jaqueline Lyanga y Michael Stütz. La elección de Moscas refuerza la confianza en el lenguaje cinematográfico de Fernando.
El comité asesor trabaja durante todo el año para conformar una selección diversa. Que Fernando Eimbcke esté entre los elegidos habla de la resonancia global de su propuesta.

455 producciones y una competencia feroz
Un total de 455 producciones de 80 países participan en esta edición en las 11 secciones del festival. Fernando Eimbcke compite en la sección principal, donde cada proyección puede cambiar el destino de una película. El Oso de Oro no tiene una dotación económica fija, pero su valor simbólico funciona como un impulso definitivo para la distribución internacional.
El cine como resistencia cultural
En conferencia de prensa, Tricia Tuttle afirmó que el cine independiente debe luchar por sobrevivir como motor creativo. Ese espíritu conecta con la filosofía de Fernando Eimbcke. Para Fernando Eimbcke, filmar es un acto de resistencia frente a un mercado que privilegia fórmulas repetidas.
De San Sebastián a Berlín
Moscas tuvo su estreno en San Sebastián en 2025. Desde entonces, el recorrido internacional ha sido constante. Fernando Eimbcke ha acompañado el proceso con discreción, dejando que la obra hable por sí sola. Este salto a Berlín confirma que Fernando Eimbcke no depende de modas, sino de una narrativa sólida.
Una filmografía coherente
Desde sus primeras películas, Fernando Eimbcke ha apostado por historias íntimas, personajes solitarios y atmósferas contenidas. Esa coherencia estética ha convertido a Fernando Eimbcke en un referente del cine mexicano contemporáneo.
Ganar el Oso de Oro abriría puertas de distribución y financiamiento. Para Fernando Eimbcke, más allá del premio, la competencia ya es un reconocimiento. Cada proyección en Berlín es una vitrina global para Fernando Eimbcke y su equipo.
Un cine que habla en voz baja
En una industria dominada por franquicias, Fernando Eimbcke propone un cine que habla en voz baja y escucha con atención. Ese estilo ha conectado con audiencias que buscan algo más que entretenimiento.
La presencia de Fernando Eimbcke en Berlín refuerza la visibilidad del cine mexicano en festivales de clase A. Es un recordatorio de que las historias locales pueden tener impacto global.
Expectativa y futuro
Fernando Eimbcke definirá su siguiente proyecto tras Berlín. Mientras tanto, Moscas sigue su recorrido. Sea cual sea el resultado, Fernando Eimbcke ya ha ganado un espacio en la conversación internacional.


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