sábado, enero 3, 2026

Esta joya sobre el juicio de Núremberg ya está disponible en streaming

Cuando Hollywood decidió mirar de frente al horror del Holocausto, no lo hizo con escenas de guerra ni héroes de trinchera. Lo hizo desde una sala de juicio. Fue en 1961, con ¿Vencedores o vencidos? (El juicio de Núremberg), una película que se atrevió a poner en tela de juicio no solo a criminales de guerra, sino a toda una sociedad que miró hacia otro lado.

Stanley Kramer dirigió esta obra monumental con un objetivo claro: incomodar. A más de sesenta años de su estreno, su vigencia no solo se mantiene, sino que se potencia en un mundo que vuelve a enfrentarse al discurso del odio y a la relativización de la historia.

Un thriller legal cargado de verdad y dolor

La película nos sitúa en el tribunal militar de Núremberg, donde Dan Haywood (Spencer Tracy) debe presidir un juicio sin precedentes. Los acusados no son soldados, sino jueces que sostuvieron el aparato nazi desde la legalidad. La narrativa no se queda en la superficie: profundiza en dilemas éticos y pone en cuestión los límites del deber y la obediencia.

El fiscal (Richard Widmark) debe demostrar que estos hombres sabían del Holocausto y lo facilitaron. Mientras tanto, el abogado defensor Hans Rolfe (Maximilian Schell) intenta justificar sus actos bajo la bandera del deber patriótico, en plena tensión de la Guerra Fría.

Actuaciones inolvidables que trascienden generaciones

Este filme reúne a leyendas del cine en papeles intensos y conmovedores. Burt Lancaster encarna al juez nazi Ernst Janning, cuya confesión final es una de las escenas más memorables del cine. Judy Garland, en un registro muy alejado de sus papeles anteriores, da vida a una testigo vulnerable y valiente.

Montgomery Clift interpreta a un hombre judío lobotomizado, cuyo testimonio pone en evidencia el verdadero alcance del horror. Todos ellos componen un mosaico humano que refleja tanto las víctimas como las zonas grises del alma humana.

Imágenes reales que marcaron a toda una generación

En una escena escalofriante, se proyectan imágenes auténticas de los campos de concentración. Fue la primera vez que muchas personas vieron estos registros en una sala de cine. Y ese es uno de los grandes méritos de la película: no se limita a ficcionar el horror, lo documenta, lo expone y lo devuelve al espectador con una crudeza imposible de ignorar.

Un legado cinematográfico que sigue cuestionando

El juicio de Núremberg obtuvo 10 nominaciones al Oscar y ganó dos estatuillas, pero su verdadero premio ha sido mantenerse como una película necesaria. No hay redención fácil, ni héroes absolutos. Solo preguntas que siguen abiertas: ¿Hasta dónde puede llegar un ser humano por obediencia? ¿Qué es justicia cuando la ley ha sido corrompida?Disponible en Prime Video y Filmin, esta obra maestra es una oportunidad para reflexionar desde el arte sobre los límites de la moral, la ley y la humanidad.

Owen Michell
Owen Michell
Owen Michell es nuestro editor especializado en noticias digitales, con un profundo conocimiento en identificar tendencias y desarrollar contenido de consulta. Su experiencia en el panorama digital le permite brindar información relevante y atractiva para nuestra audiencia. Su pericia en el ámbito de las noticias digitales contribuye a la autoridad y actualidad de nuestro sitio.
VER MÁS
- Advertisment -

RELACIONADOS

TE PODRÍA INTERESAR