La película ‘Cruella’ no solo reinventó a una villana, sino que desató una revolución de estilo. Analizamos cómo su vestuario, un arma de rebelión punk inspirada en diseñadores reales, se ha convertido en un ícono de la moda que sigue vigente.
Cuando Disney estrenó Cruella en 2021, el público esperaba la historia de origen de una villana icónica. Lo que recibió fue una sorpresa cinematográfica: una oda a la moda como herramienta de poder, rebelión y autoexpresión. El vestuario de la película, a cargo de la galardonada diseñadora Jenny Beavan, no es un simple adorno; es el lenguaje con el que la protagonista, Estella, se transforma en la anarquista de la moda, Cruella de Vil.
Ambientada en el Londres de los años 70, en plena efervescencia del movimiento punk rock, la película es un deslumbrante duelo estilístico que sigue inspirando colecciones y tendencias. Analizar su vestuario es sumergirse en una clase magistral de historia de la moda, donde la alta costura choca con la anarquía callejera.
El Duelo de Estilos: Punk vs. Alta Costura Clásica
La narrativa visual de la película se construye sobre el contraste entre dos mundos de la moda, representados por sus dos personajes centrales:
* La Baronesa von Hellman (Emma Thompson): Ella encarna la alta costura clásica, estructurada y elegante. Su estilo está directamente inspirado en los grandes couturiers de mediados del siglo XX como Christian Dior y Cristóbal Balenciaga. Sus vestidos son limpios, con siluetas marcadas y una sobriedad que refleja el establishment de la moda.
* Cruella (Emma Stone): Es la antítesis. Su moda es deconstructiva, caótica y política. Su paleta de colores (negro, blanco, gris y rojo) es una declaración de intenciones. Su estilo es un arma para desafiar y eclipsar a la Baronesa, utilizando la moda como un espectáculo de guerrilla.
Las Referencias Reales Detrás de la Ficción
Jenny Beavan ha sido explícita sobre sus inspiraciones, creando un tapiz de referencias que rinden homenaje a los diseñadores más rebeldes de la historia.
* Vivienne Westwood: Considerada la «madre del punk», su influencia es la más palpable. La actitud transgresora, el uso de tartanes, el cuero, las tachuelas y la ropa con mensajes políticos son un eco directo del trabajo de Westwood en los 70 y 80.
* John Galliano y Alexander McQueen: La teatralidad y la extravagancia de los diseños de Cruella beben directamente de estos dos genios británicos. Los volúmenes dramáticos, el uso de materiales inesperados (como un vestido hecho de periódicos, un guiño al famoso diseño de Galliano para Dior) y las presentaciones performáticas son puro McQueen y Galliano.
* Nina Hagen y David Bowie: Más allá de los diseñadores, la estética de Cruella se inspira en íconos del punk y el glam rock como la cantante alemana Nina Hagen y, por supuesto, David Bowie, cuyo personaje de Ziggy Stardust resuena en la androginia y el dramatismo de los looks de Cruella.
«Evidentemente John Galliano y Vivienne Westwood fueron mis dos grandes referencias para Cruella. Los años 70 fueron realmente un período interesante para hacer que la libertad se enfocara de alguna manera.» – Jenny Beavan, diseñadora de vestuario de ‘Cruella’.
El Legado de Cruella en la Moda Actual
El impacto de Cruella trasciende la pantalla. La película no solo revitalizó el interés por la estética punk, sino que también reforzó varias tendencias que vemos hoy:
* Moda Sostenible y Upcycling: Muchos de los trajes de Cruella se construyen a partir de piezas vintage o de segunda mano, reflejando la ética del «hazlo tú mismo» del punk. Esta práctica resuena con el creciente interés por la moda sostenible. De hecho, Beavan utilizó ropa de segunda mano, lo que le valió elogios por su enfoque sostenible en una producción de esta escala.
* La Moda como Declaración: La película subraya la idea de que la ropa es una forma de comunicación y poder. Esta noción es central en la moda de la Generación Z, que utiliza el estilo para expresar identidad y posturas políticas.
* Inspiración para la Inclusión: El espíritu rebelde de «romper el molde» de Cruella inspiró a Disney a colaborar con ONGs en América Latina, como «Cosiendo Redes» en Argentina, para una campaña de moda inclusiva que fomenta oficios en la industria textil para personas en situación de vulnerabilidad.
Cruella demostró que el vestuario en el cine puede ser un protagonista por derecho propio. Su celebración de la individualidad, la rebelión y la creatividad sigue siendo una fuente de inspiración, recordándonos que, a veces, la moda más impactante nace de desafiar las reglas.


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