Una revolución silenciosa está cambiando el mundo de los videojuegos. Los juegos ‘cozy’ o ‘acogedores’, sin combate ni estrés, están ganando terreno a las superproducciones AAA. Desvelamos las claves psicológicas de esta tendencia.
En la industria del videojuego, dominada durante décadas por las superproducciones de alto presupuesto conocidas como juegos «AAA» —títulos como Call of Duty, Grand Theft Auto o Assassin’s Creed—, está ocurriendo una revolución silenciosa pero imparable. Un género que prioriza la relajación sobre la acción, la creatividad sobre la competición y el confort sobre el conflicto está capturando los corazones (y las carteras) de millones de jugadores. Es el auge del «Cozy Gaming».
Títulos como Animal Crossing: New Horizons, Stardew Valley o Spiritfarer han demostrado ser fenómenos comerciales y culturales, generando un debate fascinante: ¿por qué cada vez más jugadores prefieren cuidar una granja virtual a salvar el universo? La respuesta revela un cambio profundo en lo que buscamos en el entretenimiento interactivo.
¿Qué es exactamente el ‘Cozy Gaming’?
Aunque no hay una definición estricta, los «cozy games» comparten una serie de características que los definen más por la sensación que provocan que por sus mecánicas. Generalmente, estos juegos. Minimizan o eliminan el combate, El conflicto no es el motor principal. El peligro es casi inexistente. Fomentan la creatividad y la personalización: Se centran en actividades como decorar, construir, cultivar o coleccionar. Tienen un ritmo pausado: No hay presión temporal ni objetivos urgentes. El jugador avanza a su propio ritmo.
Presentan una estética agradable: Suelen utilizar paletas de colores suaves, personajes adorables (a menudo animales antropomórficos) y música relajante. Promueven la socialización positiva: Las interacciones, ya sea con personajes no jugadores (NPCs) o con otros jugadores, son amigables y colaborativas.
La psicología detrás del fenómeno: Un refugio contra el estrés
El auge del «cozy gaming» no es casual; responde a necesidades psicológicas profundas de la sociedad actual. Mientras que los juegos AAA a menudo exigen una gran inversión de tiempo y energía, con mundos complejos y narrativas que requieren máxima concentración, los juegos «cozy» ofrecen algo muy diferente: un espacio seguro y de bajo estrés.
En un mundo cada vez más ansioso y acelerado, estos juegos funcionan como un bálsamo. Ofrecen una sensación de control, progreso y logro en un entorno predecible y gratificante. Actividades como regar plantas, pescar o decorar una casa proporcionan bucles de jugabilidad satisfactorios y repetitivos que pueden ser meditativos y calmantes.
«Los juegos AAA cuestan no solo dinero, sino también tu energía para jugar. Necesitas tiempo y concentración para sumergirte en su gigantesca historia y mundo. Y eso es aún más caro en el estilo de vida moderno.» – Comentario de un usuario en Reddit.
La crisis de los AAA: Riesgo vs. recompensa
Paralelamente al ascenso de los juegos «cozy», la industria AAA enfrenta su propia crisis de identidad. Con presupuestos que superan los cientos de millones de dólares, los grandes estudios son cada vez más reacios a tomar riesgos creativos. Esto ha llevado a una sensación de homogeneidad, con secuelas interminables y fórmulas de mundo abierto que se repiten hasta el agotamiento.
Los juegos independientes y «cozy», con presupuestos mucho menores, tienen la libertad de experimentar, de probar ideas extrañas y de tener una personalidad única. Se perciben como obras hechas por personas que aman los videojuegos, en contraste con los AAA, que a menudo se sienten diseñados por comités que aman el dinero. Esta percepción de autenticidad y pasión es un imán para los jugadores desencantados con el modelo de negocio de las grandes corporaciones.
El futuro es híbrido y acogedor
El éxito masivo del «cozy gaming» está empezando a influir en toda la industria. No se trata de que un género vaya a reemplazar al otro, sino de que el mercado está reconociendo la existencia de una audiencia masiva que busca experiencias diferentes. Los jugadores ya no son un monolito que solo quiere acción y adrenalina.
La tendencia indica que el futuro del gaming será más diverso y segmentado. Veremos más juegos AAA incorporando elementos «cozy» (como la construcción de bases o la personalización) y más juegos «cozy» con mayores valores de producción. La lección para la industria es clara: en un mundo que exige constantemente nuestra atención y energía, a veces, el acto más revolucionario y deseado es simplemente sentarse a pescar en un muelle virtual, sin nada más que hacer que disfrutar del momento.


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