Justin Bieber, el otrora rey Midas del pop, ¿está ahogándose en deudas? Se rumora un «colapso financiero» que lo obligó a vender su alma musical por 200 millones de dólares. ¿Qué hay de cierto y qué es puro chisme en este drama que sacude los cimientos de su imperio?
¿El imperio Bieber se desmorona? La sombra del «colapso financiero»
Los susurros se han convertido en gritos en los pasillos de Hollywood: Justin Bieber, el fenómeno que conquistó al mundo con su cara de niño y éxitos pegajosos, estaría atravesando una crisis financiera de proporciones épicas. Informes recientes, ¿notablemente un documental de TMZ titulado “What Happened to Justin Bieber?», sugieren que la superestrella estuvo al borde del «colapso financiero» a finales de 2022.
Resulta difícil de creer que alguien que, según estimaciones, ha amasado entre 500 y 1.000 millones de dólares a lo largo de su carrera, pudiera encontrarse en tal predicamento. Sin embargo, fuentes citadas en diversas publicaciones afirman que, para ese momento, Bieber «estaba en la quiebra».
La contradicción es, cuanto menos, jugosa. ¿Cómo una máquina de hacer dinero como Bieber llega a esta situación? Su equipo, como era de esperarse, ha salido a desmentir estos reportes, calificándolos de «afirmaciones distorsionadas de fuentes anónimas» y «noticias falsas destinadas a conseguir clics por parte de individuos decepcionados por el fin de su relación con Justin». Pero cuando el río suena, agua lleva, y los detalles que han emergido pintan un panorama preocupante.
La insistencia de su equipo en negar la crisis choca con la especificidad de los informes sobre sus deudas y la venta de su catálogo, lo que sugiere que, si bien «colapso total» podría ser una hipérbole, los problemas financieros son, sin duda, significativos.
La venta del alma musical: ¿Movida estratégica o acto de desesperación?
El movimiento más revelador, y que alimenta con fuerza los rumores de crisis, fue la venta de su catálogo musical completo. A finales de 2022, Bieber cedió los derechos de sus 290 canciones, incluyendo éxitos tempranos como «Baby» y su álbum «Justice», a la firma de inversión Hipgnosis Songs Capital por una cifra reportada de más de 200 millones de dólares. Esta transacción se catalogó como la mayor venta de catálogo para un artista de su generación.
Mientras algunos podrían argumentar que se trata de una movida financiera astuta para asegurar capital a largo plazo, las circunstancias que rodean la venta invitan al escepticismo. Según el documental de TMZ, Bieber «sintió que tenía que vender los derechos de su música ese diciembre» precisamente porque estaba al borde del «colapso financiero». Es más, se dice que su entonces mánager, Scooter Braun, le habría aconsejado esperar para obtener ventajas fiscales, pero Bieber declinó. La edad del cantante al momento de la venta –alrededor de los 28 o 29 años– es inusualmente temprana; la mayoría de los artistas consideran este tipo de transacciones mucho más tarde en sus carreras, lo que refuerza la teoría de una necesidad imperiosa de liquidez.
Derroches y demonios: ¿Cómo se gasta una fortuna?
Pero, ¿cómo se llega a tal precipicio financiero? La respuesta parece yacer en una combinación tóxica de deudas masivas, un tren de vida exorbitante y una pausa en la generación de ingresos. La cancelación abrupta de su gira mundial «Justice» en 2022, debido a problemas de salud –fue diagnosticado con el síndrome de Ramsay Hunt tipo 2 –, no solo significó la pérdida de ingresos multimillonarios, sino que también le acarreó una deuda considerable con el promotor de conciertos AEG, estimada entre 20 y 24 millones de dólares.
A esto se suman las tensiones y deudas con su exmánager Scooter Braun y la empresa Hybe. Un audit externo realizado por PricewaterhouseCoopers (PwC) habría confirmado una deuda pendiente de Bieber con Braun de aproximadamente 8.8 millones de dólares. Y luego están los gastos.
Se habla de un estilo de vida fastuoso: fiestas en jets privados, la compra de seis propiedades de lujo y, como guinda del pastel, un supuesto gasto de 300.000 dólares en el exclusivo restaurante Nobu durante el festival de Coachella de este año.
Este tipo de derroche, especialmente cuando no hay ingresos frescos provenientes de nueva música o giras, es una receta para el desastre. La tormenta perfecta se había formado: deudas contractuales, un estilo de vida de rey y un grifo de ingresos prácticamente cerrado.
¿Un futuro incierto? Bieber sin mánager y «Trabajando sin red»
La situación actual de Bieber es, cuanto menos, precaria. Se informa que ahora se maneja a sí mismo a través de su oficina familiar, habiendo cortado lazos con figuras clave de su equipo, incluyendo a Braun. Una fuente citada por el National Enquirer lo resumió de forma lapidaria: «Justin renunció a sus canciones para salvar su vida. Ahora está trabajando sin red».
Sus planes, según se informa, incluyen volver a los escenarios para intentar recuperar su estabilidad económica. Sin embargo, la ausencia de un equipo de gestión experimentado, especialmente en un momento tan crítico, podría complicar significativamente este regreso.
Tomar el control puede ser un acto de empoderamiento, pero sin la brújula adecuada, el camino hacia la recuperación financiera podría estar plagado de nuevos obstáculos. El ídolo adolescente que lo tuvo todo, ahora parece luchar por no perderlo todo.


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