Tlatelolco se coloca nuevamente en el centro de la atención tras un hallazgo arqueológico que aporta información clave sobre prácticas funerarias prehispánicas y condiciones de vida en la antigua Ciudad de México. El descubrimiento realizado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) permite comprender mejor la relación entre maternidad, muerte y creencias en ese periodo.
El sitio de Tlatelolco destaca por la reciente revelación de entierros de mujeres y neonatos encontrados en el estacionamiento del Centro Cultural Universitario Tlatelolco. Este hallazgo forma parte del Proyecto Tlatelolco, el cual ha explorado distintos contextos funerarios en años recientes, arrojando datos relevantes para la investigación histórica.
¿Qué se encontró en el sitio arqueológico?
También se localizó una ofrenda compuesta por los restos de una mujer de entre 15 y 17 años, acompañada de diversos objetos. Entre ellos se identificaron figurillas femeninas, platos, cajetes, malacates y el cuerpo de un bebé de aproximadamente dos meses de nacido.
Los hallazgos permiten entender que este tipo de entierros no eran casuales. Especialistas consideran que estos restos estaban vinculados con la veneración de las cihuateteo, figuras femeninas que alcanzaban un estatus divino al morir durante el parto, según la cosmovisión prehispánica.
¿Qué significado tenían estos rituales?
La evidencia recuperada en Tlatelolco revela que la labor de parto era vista como una batalla contra la muerte. De acuerdo con el director del proyecto, Salvador Guilliem, el nacimiento era interpretado como un triunfo, donde el recién nacido representaba un trofeo en la lucha por la continuidad del linaje.
Este contexto en Tlatelolco muestra cómo las mujeres que fallecían al dar a luz eran consideradas seres divinos. Estas creencias explican por qué los entierros estaban vinculados con templos y orientaciones específicas, asociadas con la cosmovisión del Sol y el más allá.
¿Qué dicen los estudios sobre los restos?
Los análisis realizados en Tlatelolco aportan evidencia de que la joven madre presentaba anomalías congénitas. Entre ellas se identificaron problemas dentales como dens invaginatus, además de malformaciones en la dentina y una fusión en la primera vértebra.
En Tlatelolco también se obtuvo información sobre el neonato. Los estudios indican que el bebé pudo haber sufrido deficiencias nutricionales relacionadas con la dieta de la madre, basada principalmente en maíz, lo que pudo derivar en enfermedades como el escorbuto.
¿Cómo ocurrió la muerte de madre e hijo?
Las investigaciones en Tlatelolco evidencian que la mujer murió durante o después del parto, posiblemente por sepsis. Esta condición fue detectada a partir de reacciones periostales en los restos óseos, lo que refuerza la hipótesis de complicaciones médicas.
De igual forma, en Tlatelolco se determinó que el recién nacido también falleció en circunstancias similares. La ubicación de ambos cuerpos al pie de la estructura sugiere un acto conmemorativo vinculado con el templo.
¿Qué otros hallazgos se realizaron?
Además del descubrimiento principal, el Proyecto Tlatelolco ha documentado otros casos relevantes. Entre 2022 y 2025, investigadores registraron tres inhumaciones adicionales en el gran basamento del recinto sagrado prehispánico.
Estos nuevos hallazgos en Tlatelolco corresponden a un periodo posterior, cuando el sitio fue utilizado como fosa común durante la epidemia de cólera en 1833, lo que amplía el contexto histórico del lugar.
¿Quiénes eran las personas enterradas?
Los estudios en Tlatelolco muestran que estas inhumaciones corresponden a mujeres de entre 25 y 39 años. Los neonatos asociados tenían alrededor de 30 semanas de gestación, aunque uno de ellos alcanzó las 38 semanas.
En Tlatelolco también se observó que los bebés fueron colocados en el regazo de sus madres. Este detalle ha llevado a los especialistas a considerar que los recién nacidos pudieron haber sido bautizados antes de morir.
¿Qué indican estos descubrimientos sobre la sociedad?
Los datos obtenidos en Tlatelolco permiten inferir que las mujeres encontradas pertenecían a sectores de bajos recursos. La presencia de hipoplasias del esmalte dental, marcas de trabajos físicos intensos y signos de desnutrición respaldan esta hipótesis.
Asimismo, Tlatelolco evidencia que, pese a las condiciones adversas y la alta mortalidad causada por el cólera, existía una intención clara de mantener unidos a madre e hijo incluso después de la muerte.
¿Por qué es relevante este hallazgo?
El valor histórico de Tlatelolco radica en su capacidad para ofrecer información sobre prácticas funerarias y creencias en distintas épocas. La coexistencia de contextos prehispánicos y del siglo XIX amplía la comprensión del pasado.
Finalmente, Tlatelolco continúa siendo un espacio de estudio fundamental para la arqueología mexicana. Los hallazgos recientes no solo aportan datos científicos, sino que también permiten reconstruir historias humanas relevantes.


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