El envejecimiento es una parte inevitable de la vida, y aunque todos tenemos una idea de lo que conlleva, ciertos cambios pueden sorprendernos. Uno de los más comunes, aunque a menudo subestimados, es la pérdida de estatura. Si alguna vez te has preguntado por qué parece que nos “encogemos” a medida que envejecemos, sigue leyendo. En esta nota, exploraremos las razones detrás de este proceso y cómo puedes mitigar sus efectos.
Los primeros signos del envejecimiento: más allá de las arrugas
A partir de los 30 años, el cuerpo comienza a experimentar pequeños, pero significativos cambios. Algunos son evidentes, como las primeras arrugas o líneas de expresión, mientras que otros son más sutiles, como la pérdida de densidad ósea y masa muscular. Pero uno de los más sorprendentes es la disminución de la estatura.
¿Por qué perdemos estatura al envejecer?
A medida que los años pasan, la pérdida de estatura es una consecuencia común que afecta a todos, sin importar el sexo o la raza. Las causas principales detrás de este fenómeno son los cambios en los huesos, los discos intervertebrales y los músculos.
- Discos intervertebrales deshidratados
Entre las vértebras de la columna vertebral se encuentran discos de gel que actúan como amortiguadores. Con el tiempo, estos discos pierden agua y se comprimen, lo que acorta el espacio entre las vértebras. Esta reducción es una de las principales razones por las cuales notamos que nuestra estatura disminuye. - Pérdida de densidad ósea
La osteoporosis, una condición que afecta la densidad de los huesos, se vuelve más común con la edad. Huesos más frágiles y menos densos son más susceptibles a fracturas, y esto puede involucrar microfracturas en la columna vertebral, contribuyendo a la pérdida de estatura. - Debilidad muscular
Con los años, también se pierde masa muscular, lo que incluye los músculos responsables de mantener una postura erguida. A medida que estos músculos se debilitan, es común desarrollar una postura encorvada, lo que puede hacer que nos veamos más bajos.
¿Cuánto nos encogemos con el paso del tiempo?
Aunque la cantidad varía de persona a persona, los estudios indican que después de los 40 años, las personas pueden perder cerca de 1 centímetro de estatura por cada 10 años. A medida que nos acercamos a los 70, esta pérdida puede aumentar significativamente, llegando a perder entre 2.5 y 7.5 centímetros a lo largo de la vida.
¿Es posible prevenir la pérdida de estatura?
El envejecimiento es inevitable, pero existen medidas preventivas que podemos tomar para minimizar la pérdida de estatura y mantener una buena salud ósea y muscular. Aquí te compartimos algunos consejos:
1. Mantén una dieta rica en calcio y vitamina D
El calcio es esencial para la salud ósea, mientras que la vitamina D ayuda a su absorción. Incluir alimentos ricos en estos nutrientes como la leche, los yogures, las sardinas y las almendras puede ser clave para mantener huesos fuertes.
2. Realiza ejercicios de resistencia
El ejercicio regular es fundamental para mantener la densidad ósea. Incluir actividades que fortalezcan los huesos y músculos, como el levantamiento de pesas, el yoga o el pilates, puede mejorar la postura y prevenir el encogimiento.
3. Practica una buena postura
Es esencial estar consciente de nuestra postura a medida que envejecemos. Evitar encorvarse y practicar ejercicios de corrección postural puede ayudarte a mantener una postura erguida y reducir la pérdida de estatura.
4. Evita fumar y modera el consumo de alcohol
Ambos hábitos afectan negativamente la absorción de calcio y pueden debilitar los huesos, acelerando la pérdida de estatura. Mantener un estilo de vida saludable es crucial.
5. Realiza chequeos médicos periódicos
Detectar a tiempo problemas como la osteoporosis o la pérdida de densidad ósea te permitirá tomar medidas preventivas que puedan ralentizar la pérdida de estatura.
Más cambios en la figura con la edad
La pérdida de estatura no es el único cambio físico que ocurre al envejecer. A continuación, te compartimos otros efectos que tu cuerpo puede experimentar con el paso de los años.
1. Pérdida de masa muscular
A partir de los 30 años, el cuerpo comienza a perder masa muscular de forma gradual. Esto puede afectar la fuerza, la movilidad e incluso la apariencia, ya que la piel pierde soporte y tiende a colgar.
2. Redistribución de la grasa corporal
Con la edad, el metabolismo se ralentiza, lo que favorece el almacenamiento de grasa en ciertas áreas como el abdomen y la espalda baja. Esta redistribución puede cambiar la forma de tu figura.
- 3. Flacidez de la piel
La producción de colágeno disminuye con la edad, lo que provoca flacidez en la piel, especialmente en el rostro, cuello y brazos. Esto es común en las personas mayores.
4. Cambios en la postura
La debilidad de los músculos de la espalda y el cuello puede hacer que adoptemos una postura más encorvada, lo que genera lo que comúnmente se conoce como la «joroba de viuda».
5. Menor flexibilidad y movilidad
Con el tiempo, los ligamentos y tendones pierden elasticidad, lo que disminuye la flexibilidad y amplitud de movimiento, especialmente en las rodillas, caderas y hombros.
Cómo envejecer saludablemente
Aunque no podemos detener el tiempo, sí podemos tomar medidas para envejecer de manera saludable. Mantener un estilo de vida activo, seguir una dieta balanceada, cuidar nuestra postura y mantener un cerebro activo son claves para minimizar los efectos del envejecimiento.
Consejos adicionales:
- Mantén un sueño adecuado y reparador.
- Evita los hábitos perjudiciales como el exceso de alcohol y tabaco.
- Realiza actividades mentales para mantener el cerebro ágil.
- Consulta con un médico para prevenir problemas relacionados con los huesos y músculos.
En resumen, la pérdida de estatura es un fenómeno natural y esperado con la edad, pero con una buena rutina de ejercicios, una dieta adecuada y cuidado de la salud ósea, podemos mitigar sus efectos.
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