La inteligencia artificial dio un nuevo y polémico paso en la biología sintética. Investigadores de Stanford y el Arc Institute de Palo Alto, California, anunciaron que lograron utilizar un modelo de IA para diseñar virus simples y funcionales capaces de infectar y destruir bacterias.
El primer diseño generativo de genomas completos
El equipo presentó su estudio en el servidor de preimpresiones bioRxiv, señalando que se trata del primer diseño generativo de genomas completos mediante IA, aunque aún está pendiente de revisión por pares.
Los científicos desarrollaron un modelo llamado Evo, diseñado específicamente para analizar y generar secuencias de ADN, ARN y proteínas. A diferencia de modelos de lenguaje como ChatGPT, Evo fue entrenado con los genomas de más de 2 millones de bacteriófagos, virus que solo infectan bacterias.
Del diseño digital al laboratorio real
El experimento se centró en el bacteriófago phiX174 (ΦX174), un virus pequeño que infecta a la bacteria E. coli. Su genoma, con apenas 11 genes, sirvió de base para probar el potencial de la IA.
De los 302 genomas creados por Evo, los investigadores seleccionaron algunos para ensamblarlos químicamente. El resultado fue sorprendente: 16 demostraron ser funcionales, capaces de infectar E. coli, replicarse dentro de la célula y finalmente matarla.
“Fue bastante impactante ver al microscopio estas partículas generadas por la IA”, dijo Brian Hie, líder del proyecto, a MIT Technology Review.
Más efectivos que los virus naturales
Algunas de las variantes creadas por la IA resultaron ser incluso más versátiles que el phiX174 natural. Mientras el virus original solo infecta una cepa específica de E. coli, los nuevos fagos generados lograron atacar hasta tres cepas distintas.
Esto abre la puerta a posibles aplicaciones médicas, sobre todo en terapias fágicas para tratar infecciones resistentes a antibióticos. “Este resultado demuestra que el método podría ser muy útil para la terapéutica”, explicó Samuel King, de Stanford, en declaraciones a Nature.
Por ahora, el hallazgo se interpreta como un hito en la biología sintética y la medicina, aunque con la advertencia de que su desarrollo deberá ir acompañado de estrictos controles éticos y regulatorios.


TE PODRÍA INTERESAR