La salud mental enfrenta un desafío estructural: la demanda crece más rápido que la disponibilidad de profesionales, mientras que muchos pacientes abandonan la terapia por dificultades emocionales, culturales o logísticas.
Aquí es donde Terapia XR cobra sentido práctico. No busca sustituir el vínculo humano, sino crear un entorno seguro y controlado donde las personas puedan enfrentar emociones que, en una consulta tradicional, resultan difíciles de verbalizar.
VHEX Lab entendió desde el inicio que la tecnología debía adaptarse a la psicología clínica, y no al revés. Por eso trabaja directamente con profesionales de la salud mental en el diseño de cada herramienta.
De la “silla vacía” a los avatares virtuales
Uno de los pilares de esta innovación proviene de la terapia Gestalt. La técnica de la “silla vacía” ha sido utilizada durante décadas para ayudar a los pacientes a dialogar con figuras emocionalmente significativas: familiares fallecidos, personas con conflictos no resueltos o incluso versiones pasadas de sí mismos.
La Terapia XR lleva este ejercicio a otro nivel. En lugar de imaginar, el paciente interactúa con un avatar virtual generado a partir de fotografías reales. La experiencia se realiza mediante dispositivos XR montados en la cabeza, creando una sensación de presencia emocionalmente más intensa.
Un punto clave es el control:
- El avatar no actúa de forma autónoma
- El terapeuta dirige expresiones, movimientos y diálogos
- La sesión se mantiene dentro de un marco clínico
Esto evita los riesgos de una IA descontrolada y mantiene el enfoque terapéutico intacto.
Evidencia clínica: resultados que importan
A mitad de la discusión sobre Terapia XR, surge la pregunta crucial: ¿funciona realmente?
VHEX Lab está llevando a cabo estudios de validación clínica, y los primeros resultados son relevantes:
- Reducción del 37,5 % en niveles de ansiedad
- Disminución del 27 % en síntomas de depresión
Estas cifras no implican una “cura milagrosa”, pero sí muestran que la tecnología puede potenciar procesos terapéuticos existentes, especialmente en pacientes que tienen dificultades para expresar emociones de forma tradicional.
El valor real está en la capacidad de acelerar la conexión emocional, no en reemplazar años de trabajo clínico.
XRaedo: terapia inmersiva con sensibilidad cultural
En 2026, VHEX Lab amplió su ecosistema con XRaedo, un servicio enfocado en terapias familiares y procesos de duelo. Su desarrollo responde a un contexto cultural específico: en Corea del Sur, la falta de espacios físicos para entierros y recuerdo dificulta el cierre emocional tras una pérdida.
XRaedo ofrece sesiones guiadas donde el usuario:
- Reserva un encuentro clínico
- Interactúa con un terapeuta capacitado
- Reconecta con un ser querido en un entorno XR controlado
Este enfoque demuestra uno de los grandes valores de la Terapia XR: adaptarse a necesidades culturales y sociales concretas, algo que la terapia tradicional no siempre puede resolver.

¿Para quién es realmente la Terapia XR?
Desde un enfoque práctico, esta tecnología no es para todos ni para todos los casos. Su mayor utilidad se observa en:
- Procesos de duelo complejo
- Trastornos de ansiedad
- Depresión con bloqueo emocional
- Terapias familiares
- Pacientes con dificultad para verbalizar emociones
No sustituye a la psicoterapia convencional, pero puede ser una herramienta complementaria de alto impacto, especialmente en sesiones específicas.
Formación y acceso: el siguiente paso
VHEX Lab también trabaja en programas de formación para terapeutas en el uso de XR, un punto crítico para evitar malas prácticas. Además, colabora con instituciones públicas y socios corporativos para ampliar el acceso a estas tecnologías sin convertirlas en soluciones elitistas.
La combinación de inteligencia artificial, realidad extendida y experiencia clínica abre un nuevo capítulo en la atención psicológica: más empática, más adaptable y mejor alineada con los desafíos actuales.
Terapia XR: tecnología con sentido humano
Al final, Terapia XR no destaca por su sofisticación técnica, sino por su enfoque ético. No reemplaza al terapeuta, no automatiza el dolor humano y no promete soluciones mágicas.
Lo que ofrece es algo más valioso: un puente entre la tecnología y la emoción, diseñado para acompañar, no para sustituir.
Si se implementa con rigor clínico, formación adecuada y sensibilidad cultural, la Terapia XR puede convertirse en una de las herramientas más relevantes para el futuro de la salud mental. Terapia XR no es el fin de la psicoterapia tradicional, sino su evolución más consciente.


TE PODRÍA INTERESAR