sábado, febrero 28, 2026

Publicidad IA divide a marcas y consumidores

Estudios revelan que anuncios creados con inteligencia artificial pueden generar desconfianza y afectar marcas, según expertos en marketing.

La Publicidad IA se ha convertido en uno de los debates más intensos del marketing actual. Lo que comenzó como una apuesta por la innovación ahora enfrenta cuestionamientos sobre confianza, autenticidad y valor real para las marcas.

Todo estalló cuando Coca-Cola lanzó un anuncio navideño generado con inteligencia artificial. En redes sociales, uno de los comentarios más votados sugería que se trataba del “anuncio más rentable de la historia de Pepsi”. La frase reflejaba algo más profundo: una reacción negativa hacia la creatividad automatizada.

La conversación no quedó solo en opiniones digitales. Un estudio de la Universidad de Zaragoza analizó el efecto de las imágenes creadas con IA en publicidad y concluyó que, en determinados contextos, los consumidores evitan servicios anunciados con este tipo de recursos.

Cuando la tecnología no suma confianza

Los investigadores señalan que las imágenes generadas artificialmente pueden percibirse como menos fiables, especialmente en productos o servicios que implican decisiones importantes o experiencias placenteras, como vacaciones o artículos de lujo.

En estos casos, el consumidor valora ver algo que considere real y fiel a la experiencia prometida. La percepción de artificialidad puede generar dudas sobre la autenticidad de la propuesta.

La Publicidad IA no siempre logra transmitir cercanía emocional. Según expertos en marketing, el público puede interpretar estos anuncios como un esfuerzo reducido por parte de la marca.

Publicidad IA y valor real para las marcas

A mitad de esta transformación digital, la Publicidad IA obliga a evaluar el equilibrio entre eficiencia y conexión humana. La profesora Lucía Caro Castaño ha explicado que el uso excesivo de automatización puede proyectar una sensación de menor dedicación, sobre todo en sectores de lujo o belleza.

Tras la polémica navideña, Coca-Cola compartió detalles sobre el proceso creativo para demostrar que detrás del anuncio hubo un trabajo humano significativo. Aunque la producción pasó de requerir un año a solo un mes, la empresa reconoció un importante esfuerzo de edición y supervisión.

El caso no es aislado. Dell también admitió que, desde la perspectiva del consumidor, la IA puede resultar confusa más que convincente al momento de explicar un producto.

Publicidad IA
Publicidad IA

Contextos donde sí funciona

El estudio académico indica que la efectividad depende del tipo de producto. En bienes utilitarios y decisiones de baja implicación, las imágenes generadas por IA pueden funcionar sin afectar la confianza.

También existen aplicaciones prácticas donde la tecnología aporta un valor claro. En campañas de colegios o entidades sociales, por ejemplo, el uso de imágenes artificiales puede proteger la privacidad de menores sin comprometer el mensaje.

En Dinamarca, la ONG WWF lanzó una campaña íntegramente realizada con IA para denunciar el impacto ambiental de distintos productos. El enfoque se centró en el mensaje más que en la técnica.

Marcas que avanzan y otras que frenan

Algunas compañías optaron por experimentar con modelos híbridos. H&M presentó una campaña con modelos reales y gemelos digitales generados con IA, etiquetando claramente las imágenes creadas artificialmente.

En contraste, la marca de cuidado personal Dove reafirmó su compromiso de no utilizar imágenes generadas por inteligencia artificial para sustituir personas reales, manteniendo su narrativa de “belleza real”.

Por su parte, el navegador Vivaldi anunció públicamente que no incorporaría IA en determinadas funciones, citando preocupaciones relacionadas con derechos de autor y privacidad.

Estas decisiones muestran que la implementación tecnológica no es uniforme ni automática.

Aplicación práctica con enfoque estratégico

La clave parece estar en el propósito. Expertos en marketing coinciden en que la IA es una herramienta, no un reemplazo total de la creatividad humana.

Puede optimizar tareas repetitivas, análisis de datos y segmentación de audiencias. Sin embargo, cuando sustituye la narrativa emocional o la identidad de marca sin una propuesta diferente, el impacto puede ser negativo.

Algunos especialistas comparan la inteligencia artificial con un electrodoméstico avanzado: útil cuando se emplea correctamente, pero insuficiente por sí sola para crear una experiencia memorable.

El equilibrio entre eficiencia y humanidad

La investigación académica subraya que los consumidores valoran cualidades humanas como empatía y autenticidad. Aunque la IA puede generar imágenes llamativas y reducir costos, todavía no reemplaza completamente la conexión emocional.

En decisiones de alta implicación, como viajes o productos premium, las imágenes reales continúan siendo más efectivas para transmitir confianza.

La Publicidad IA seguirá evolucionando, pero su éxito dependerá de cómo se integre dentro de una estrategia coherente y centrada en el valor real para el consumidor.

Al final, más que una cuestión tecnológica, el debate gira en torno a la percepción y la confianza. La Publicidad IA no es intrínsecamente buena o mala: su impacto depende del contexto, del tipo de producto y de la forma en que se utilice para construir relaciones auténticas con las audiencias.

Owen Michell
Owen Michell
Owen Michell es nuestro editor especializado en noticias digitales, con un profundo conocimiento en identificar tendencias y desarrollar contenido de consulta. Su experiencia en el panorama digital le permite brindar información relevante y atractiva para nuestra audiencia. Su pericia en el ámbito de las noticias digitales contribuye a la autoridad y actualidad de nuestro sitio.
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