La rivalidad en el mundo de la inteligencia artificial acaba de escalar a un nivel histórico. Elon Musk, a través de sus empresas xAI y X, demandó en Texas a Apple y OpenAI, acusándolas de haber formado una alianza ilegal para bloquear a la competencia en el mercado de los chatbots y smartphones.
El documento legal, de 61 páginas, describe a Apple y OpenAI como “dos monopolistas que unen fuerzas” para mantener su dominio. La acusación se centra en un acuerdo que convirtió a ChatGPT en el asistente exclusivo del iPhone, desplazando a rivales como Grok, el chatbot de Musk.
ChatGPT, el nuevo corazón del iPhone
El pacto, anunciado en junio de 2024, permitió que ChatGPT se integrara en Siri y en múltiples funciones de iOS. Esto, según Musk, significa acceso preferencial a miles de millones de solicitudes de cientos de millones de usuarios.
Los abogados de Musk aseguran que Apple manipula el ranking de la App Store para beneficiar a ChatGPT, retrasando incluso las actualizaciones de Grok. Para xAI, esto representa un golpe directo a la innovación y la libre competencia en la industria de la inteligencia artificial.
Sam Altman responde y el enfrentamiento personal crece
El CEO de OpenAI, Sam Altman, no tardó en responder. En una publicación en X, acusó a Musk de hacer lo mismo que denuncia: manipular sus propias plataformas para obtener ventaja.
El conflicto no es nuevo. Musk y Altman fueron cofundadores de OpenAI, pero desde la salida de Musk en 2018, su relación se ha vuelto altamente conflictiva.
La otra cara de la historia: el intento fallido de comprar OpenAI
Documentos judiciales revelan que Musk y Mark Zuckerberg llegaron a discutir una oferta de 97.400 millones de dólares para adquirir OpenAI, pero el plan nunca se concretó.
Ahora, con su compañía xAI, Musk busca desafiar directamente a gigantes como Google, Anthropic y OpenAI. Su apuesta es Grok, un chatbot integrado en la plataforma X, diseñado para competir en el mercado global de IA generativa.
El impacto de la demanda en el mercado tecnológico
La demanda de Musk no es solo un ataque legal: también es una jugada estratégica para reposicionar a xAI en la carrera global de la IA.Si los tribunales le dan la razón, el futuro de la integración de chatbots en smartphones podría cambiar radicalmente. Por ahora, la batalla apenas comienza, y la atención está puesta en lo que podría ser uno de los juicios antimonopolio más grandes de la era digital.
