La historia de la inteligencia artificial moderna no se puede contar sin mencionar a ChatGPT, la herramienta de OpenAI que revolucionó la manera en que interactuamos con la tecnología. Sin embargo, en el universo de Silicon Valley, ningún reinado es eterno. Hoy, la atención recae en Elon Musk, quien ha decidido apostar todo por una supercomputadora llamada Colossus, diseñada para superar los límites actuales de la IA.
El origen de la batalla: Musk vs. ChatGPT
Cuando ChatGPT irrumpió en el mercado, millones quedaron sorprendidos al ver cómo podía escribir, traducir, analizar e incluso jugar videojuegos como los clásicos de Pokémon en GameBoy. Su popularidad fue tal que generó debates sobre educación, trabajo y el futuro de la humanidad.
En medio de ese escenario, Elon Musk, ya conocido por Tesla, SpaceX y Neuralink, decidió que no podía quedarse al margen. Aunque polémico, el magnate sudafricano busca posicionar a su empresa xAI como la nueva referente del sector, y para ello presentó el proyecto Colossus, que promete ser más potente que cualquier infraestructura tecnológica actual.
Colossus: la supercomputadora que podría cambiarlo todo
De acuerdo con reportes de PC Portal, Colossus estará equipada con 100,000 GPU NVIDIA H100 y otras 50,000 GPU H200, un arsenal tecnológico que multiplica la capacidad de cómputo y de entrenamiento de modelos de IA.
Este proyecto, con una inversión estimada en 2,000 millones de dólares, no solo busca superar a ChatGPT, sino crear un ecosistema capaz de entrenar versiones más avanzadas de GROK, el chatbot de xAI que Musk presentó como alternativa directa a OpenAI.
Elon Musk no solo quiere competir, quiere redefinir la potencia de la inteligencia artificial en una escala nunca antes vista.
¿Visionario u oportunista?
Los críticos señalan que Musk suele aprovechar tendencias para ganar protagonismo, pero sus logros previos muestran que sus apuestas disruptivas suelen transformar industrias. Ejemplos sobran: Tesla cambió la movilidad eléctrica y SpaceX revolucionó la exploración espacial.
Incluso en el sector gamer, Neuralink ya experimenta con chips cerebrales que permiten a personas jugar videojuegos con la mente. Musk busca unir IA, neurociencia y entretenimiento, empujando una frontera que parecía ciencia ficción.
Lo que está en juego
Si Colossus logra superar a ChatGPT, no solo será una victoria personal para Musk, sino un giro en la competencia global por la IA más avanzada del mundo. China, Estados Unidos y Europa ya compiten en esta carrera, y cada paso adelante puede definir el futuro de la educación, la medicina, la comunicación e incluso el ocio digital.
Como Musk mismo ha demostrado: cuando él se propone un objetivo, no se conforma con seguir tendencias, busca crearlas.
