Las marcas más suplantadas del mundo no son desconocidas ni marginales. Al contrario: son nombres que millones de personas utilizan a diario para trabajar, comunicarse, comprar y almacenar información personal. Esa confianza masiva es precisamente lo que las convierte en el blanco favorito de los ciberdelincuentes.
Durante el cuarto trimestre de 2025, Microsoft volvió a ocupar el primer lugar global en intentos de suplantación de marca, según datos de Check Point Research. El dato no es menor: la compañía estuvo involucrada en el 22 % de todos los ataques de phishing detectados en ese periodo, una cifra que confirma una tendencia sostenida en el tiempo.
Por qué Microsoft es la marca más utilizada para estafas
La razón principal es simple y peligrosa a la vez: una sola cuenta de Microsoft puede abrir la puerta a correos corporativos, documentos en la nube, redes internas y servicios críticos. Los atacantes ya no buscan únicamente información aislada, sino acceso basado en identidad.
Las campañas de phishing que suplantan a Microsoft se caracterizan por un nivel de sofisticación cada vez mayor. Correos electrónicos con diseño profesional, mensajes de “actividad sospechosa” o “verificación urgente” y páginas falsas casi idénticas a las originales son creadas incluso con ayuda de inteligencia artificial.
El objetivo es que el usuario no dude ni un segundo antes de introducir sus credenciales.

Cómo operan las estafas que imitan a grandes marcas
Una de las técnicas más comunes es el uso de dominios casi idénticos a los legítimos. Basta una letra cambiada, un número agregado o una palabra adicional para engañar al ojo humano. A simple vista, el enlace parece auténtico; en realidad, conduce a un servidor controlado por delincuentes.
Una vez que la víctima introduce su correo y contraseña, los datos son capturados en tiempo real. Con ese acceso, los atacantes pueden escalar privilegios, enviar más correos fraudulentos desde cuentas legítimas o robar información sensible.
Aquí es donde el concepto de marcas más suplantadas cobra relevancia: cuanto más integrada está una plataforma en la vida digital de las personas, mayor es el impacto de un solo error.
El top 10 de marcas más suplantadas a nivel global
El informe de Check Point Research revela un patrón claro: las marcas tecnológicas y de servicios digitales concentran la mayoría de los ataques.
Microsoft – 22 %
Google – 13 %
Amazon – 9 %
Apple – 8 %
Facebook (Meta) – 3 %
PayPal – 2 %
Adobe – 2 %
Booking – 2 %
DHL – 1 %
LinkedIn – 1 %
Google ocupa el segundo lugar debido a la centralidad de sus cuentas para correo, almacenamiento y autenticación en múltiples servicios. Amazon experimentó un repunte significativo durante eventos de alto consumo como Black Friday y Navidad, cuando los usuarios esperan notificaciones constantes sobre pedidos y pagos.
Casos reales que muestran cómo funciona el engaño
Más allá de las grandes marcas corporativas, los atacantes adaptan sus campañas a públicos específicos. Un ejemplo fue la suplantación de Roblox, dirigida a niños y adolescentes. Un dominio casi idéntico al original ofrecía un juego falso y redirigía a una pantalla de inicio de sesión fraudulenta, robando credenciales sin levantar sospechas.
En el caso de Netflix, las estafas explotaron el miedo a perder acceso a la cuenta. Páginas falsas de “recuperación” solicitaban correo, teléfono y contraseña, información suficiente para tomar control total del perfil.
Facebook también reapareció en el ranking con campañas en español que imitaban de forma casi perfecta su página de inicio de sesión, alojadas incluso en plataformas legítimas como GitHub Pages.
Cómo protegerte frente a la suplantación de marcas
La defensa más efectiva comienza con la desconfianza informada. Ninguna empresa legítima solicita contraseñas por correo ni enlaces urgentes sin contexto. Revisar siempre el dominio, evitar hacer clic desde mensajes inesperados y usar gestores de contraseñas ayuda a detectar anomalías.
Activar la verificación en dos pasos y no reutilizar contraseñas entre servicios reduce drásticamente el impacto de un ataque exitoso. Además, mantener un hábito de revisión periódica de accesos y actividad sospechosa permite reaccionar a tiempo.
Un riesgo cotidiano que no debe subestimarse
Las marcas más suplantadas seguirán siendo aquellas en las que más confiamos. Esa paradoja define el escenario actual de las estafas digitales. Entender cómo operan estos engaños y por qué apuntan a nombres conocidos es el primer paso para no caer en ellos.
En un entorno donde el robo de identidad es cada vez más silencioso y sofisticado, la información y la prevención siguen siendo las mejores herramientas para proteger tu vida digital.


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