Trump y TMEC: la presión a Sheinbaum y empresarios mexicanos en 2025

Trump busca renegociar el TMEC antes de 2026 con medidas arancelarias y migratorias. ¿Hasta dónde cederá México? Análisis de la nueva presión económica y política.

México en la mira de Trump: comercio, seguridad y migración

El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum ya reconoció que la estrategia de Donald Trump contra México avanza por tres frentes:

  1. El comercio, con aranceles y restricciones a productos estratégicos.
  2. La seguridad, con una mayor militarización de la frontera.
  3. La migración, con exigencias para que México contenga el flujo de personas hacia EE.UU.

Sin embargo, la herramienta más poderosa de Trump sigue siendo la presión económica. La renegociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC) parece inminente, aunque su revisión oficial estaba programada para 2026.

Un respiro temporal: México compra tiempo, pero no soluciones

Tras una llamada entre Trump y Sheinbaum, el gobierno mexicano logró aplazar por un mes la imposición de aranceles, pero esta no es una victoria, sino una pausa estratégica.

Trump dejó claro que sus socios comerciales «le deben mucho dinero» y que “lo van a pagar”. Este lenguaje no es casualidad: es una advertencia de que México y Canadá deben prepararse para un periodo de presión intensa.

El TMEC bajo amenaza: sectores clave en la renegociación

El gobierno mexicano ya se está preparando para enfrentar la posible renegociación del TMEC. En una reunión con empresarios, Altagracia Gómez, coordinadora del Consejo Asesor de Desarrollo Económico, confirmó que se están evaluando cambios estructurales en el comercio trilateral.

Los sectores en la mira incluyen:

  • Acero y aluminio, fundamentales para la industria automotriz.
  • Semiconductores, clave en la producción de tecnología avanzada.
  • Electrónica y electrodomésticos, una industria con fuerte presencia en México.
  • Textiles, un sector altamente dependiente de EE.UU.
  • Farmacéutica, particularmente en relación con el tráfico de fentanilo.

Estados Unidos ha señalado que México facilita la entrada de fentanilo a su territorio, considerándolo una “arma de destrucción masiva” proveniente de China.

Trump busca imponer controles más estrictos en la frontera, exigiendo la colaboración de México para detener tanto el tráfico de drogas como la migración ilegal.

México bajo presión: el factor China y las inversiones ocultas

Otro punto de conflicto es la presencia de capital chino en México. Según reportes de los Departamentos de Justicia y Comercio de EE.UU., empresas chinas han invertido en infraestructura estratégica, incluyendo:

  • El Tren Maya, uno de los proyectos insignia del gobierno.
  • Campos petroleros en el Golfo de México, donde se han detectado inversiones no reportadas.
  • Plantas de manufactura en sectores sensibles, como la industria automotriz y los semiconductores.

Una investigación reveló que el gobierno chino ha utilizado entidades offshore en paraísos fiscales para encubrir inversiones en México, lo que ha generado suspicacias en Washington.

Estados Unidos quiere que México reduzca su dependencia de China y limite la entrada de su capital en industrias clave, algo que el gobierno de Sheinbaum podría verse obligado a aceptar para evitar represalias económicas.

¿Hasta dónde cederá México?

La gran incógnita es qué tanto están dispuestos a conceder el gobierno mexicano y los empresarios.

Las exigencias de Trump incluyen:

  1. Un “muro militarizado” en la frontera, con miles de efectivos mexicanos deteniendo migrantes.
  2. Mayor cooperación en inteligencia y tecnología, con acceso de agencias estadounidenses a datos sensibles.
  3. Recorte del déficit comercial, limitando exportaciones mexicanas y reduciendo importaciones chinas.

En 2024, el déficit comercial entre México y EE.UU. alcanzó los 160 mil millones de dólares, una cifra que Trump quiere reducir a toda costa.

México enfrenta un futuro incierto

La relación entre México y Estados Unidos entra en una fase crítica. Lo que parecía ser una negociación comercial estándar se ha convertido en un juego de presión política, económica y geoestratégica.

Sheinbaum tiene un dilema complejo:

  • Si cede demasiado, podría perder respaldo político y debilitar la economía nacional.
  • Si resiste, se arriesga a una guerra comercial que afectaría millones de empleos.
  • Si intenta equilibrar ambas posturas, podría no satisfacer a ninguna de las partes.

El reloj avanza y la cuenta regresiva ha comenzado. Trump no esperará hasta 2026 para lograr su objetivo.México debe decidir si negocia en sus términos o si simplemente cede a la presión de su mayor socio comercial.

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