La muerte de un trabajador afiliado al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) no solo representa una pérdida emocional, también puede generar un impacto económico fuerte en su familia. Para estos casos, la ley contempla una pensión que busca proteger a quienes dependían de su ingreso.
En 2026, este apoyo cobró mayor relevancia tras un cambio impulsado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), que amplió el acceso a este derecho para los padres del trabajador fallecido.
¿Quiénes tienen derecho a la pensión por fallecimiento en el IMSS?
El acceso a esta pensión depende del vínculo con el trabajador y de la dependencia económica. Durante años, el sistema priorizó a la familia directa, como cónyuges e hijos, dejando a los padres en segundo plano.
Sin embargo, con los nuevos cambios, ahora el IMSS reconoce que la dependencia económica no siempre sigue el modelo tradicional, por lo que los padres y familiares pueden acceder a este beneficio bajo ciertas condiciones.
¿Qué cambió en la pensión por fallecimiento?
La Suprema Corte de Justicia de la Nación determinó que limitar el acceso de los padres era una medida desigual. Bajo el esquema anterior, ellos recibían un porcentaje mucho menor de la pensión.
Con el nuevo criterio, cuando los padres son los únicos beneficiarios, pueden recibir hasta el 90% del monto que le correspondería al trabajador fallecido. Además, se permite la concurrencia de beneficiarios, lo que significa que pueden recibir una parte del apoyo incluso si existen otros familiares con derecho. Este cambio de debe a que muchos padres dependen económicamente de sus hijos.

Requisitos para solicitar la pensión del IMSS
Para acceder a este apoyo de la pensión por fallecimiento, es necesario comprobar tanto el parentesco como la dependencia económica. El IMSS solicita documentos oficiales que acrediten la relación con el trabajador fallecido, así como información básica como identificación, CURP y número de seguridad social.
En el caso de los padres, es fundamental demostrar que dependían económicamente del asegurado, lo que puede implicar presentar comprobantes o evidencia adicional.
¿Cómo es el trámite?
El proceso se realiza directamente en las oficinas del IMSS. El solicitante debe acudir a una subdelegación, presentar la documentación requerida y solicitar formalmente la pensión por fallecimiento.
Una vez entregados los documentos, el instituto analiza el caso y emite una resolución con el monto correspondiente. El tiempo puede variar, pero iniciar el trámite de forma oportuna es clave para no retrasar el acceso al ingreso.
¿Qué pasa si antes te rechazaron la pensión?
Uno de los puntos más relevantes del cambio es que permite reabrir casos. Personas que anteriormente no pudieron acceder a la pensión, especialmente padres, ahora pueden volver a solicitarla bajo el nuevo criterio.
Esto representa una oportunidad importante para quienes quedaron fuera del sistema en años anteriores.
¿Qué sucede si no hay beneficiarios?
Cuando el trabajador fallecido no tiene familiares que dependan económicamente de él, el IMSS contempla una alternativa llamada ayuda asistencial. Este apoyo busca compensar la ausencia de beneficiarios y mejorar el ingreso del asegurado.
La resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación no solo modifica un criterio legal, también impacta directamente en la economía de miles de familias.


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