Recibir una incapacidad temporal del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) no significa que un trabajador deba permanecer encerrado en su casa ni que tenga prohibido salir o viajar. Sin embargo, hacerlo sin considerar el diagnóstico médico o las indicaciones del tratamiento puede generar conflictos con el patrón e, incluso, derivar en un procedimiento de despido si existen pruebas de un uso indebido de la incapacidad.
La Ley Federal del Trabajo (LFT) no establece que viajar durante una incapacidad sea una causa automática para terminar la relación laboral. Cada situación debe analizarse de manera individual, considerando el padecimiento, las actividades realizadas y si estas afectan la recuperación del trabajador.
¿Qué pasa con tu empleo durante una incapacidad?
La Ley Federal del Trabajo señala que una incapacidad médica representa una suspensión temporal de las obligaciones laborales. Esto significa que el trabajador no está obligado a presentarse a laborar mientras dure el certificado médico y el patrón no puede considerar esas ausencias como faltas injustificadas, siempre que la incapacidad haya sido expedida correctamente.
No obstante, la incapacidad no equivale a un periodo vacacional. Su finalidad es permitir la recuperación del trabajador conforme a las indicaciones médicas.
¿Se puede viajar durante una incapacidad del IMSS?
La legislación laboral mexicana no prohíbe expresamente que una persona incapacitada viaje. Incluso existen circunstancias en las que un traslado puede ser compatible con el proceso de recuperación, por ejemplo, cuando el trabajador se desplaza para recibir cuidados de familiares o permanece temporalmente en un lugar que favorezca su reposo.
El problema surge cuando el viaje contradice el diagnóstico médico o impide cumplir con consultas, tratamientos o procedimientos programados por el IMSS. Por ejemplo, una persona con una lesión que requiere reposo absoluto podría enfrentar cuestionamientos si durante la incapacidad participa en actividades deportivas, excursiones o esfuerzos físicos incompatibles con su estado de salud.
¿En qué casos sí podrían despedirte?
El patrón no puede despedir a un trabajador únicamente porque salió de viaje durante una incapacidad. Para rescindir la relación laboral sin responsabilidad, debe demostrar alguna de las causas previstas en el artículo 47 de la Ley Federal del Trabajo, como conductas que impliquen falta de probidad, desobediencia o un comportamiento grave que afecte la relación laboral.
Además, la empresa está obligada a comunicar por escrito las razones específicas del despido, indicando los hechos y las fechas en que ocurrieron. Si no logra acreditar una causa legal, la terminación del contrato podría considerarse un despido injustificado.
¿Qué ocurre si se demuestra que la incapacidad fue simulada?
La situación cambia cuando existen pruebas de que el trabajador obtuvo o utilizó para simular una enfermedad y ausentarse de su empleo con fines recreativos. En estos casos, el patrón podría argumentar que hubo un incumplimiento de las obligaciones laborales y una ruptura de la confianza.
Sin embargo, esa simulación debe demostrarse con pruebas objetivas. Una fotografía publicada en redes sociales, por sí sola, normalmente no basta para acreditar que el trabajador fingió su padecimiento. Las imágenes deben analizarse junto con el diagnóstico médico, las restricciones establecidas por el IMSS y el resto de las circunstancias del caso.
¿Cuánto paga el IMSS durante una incapacidad?
Cuando deriva de una enfermedad general o de un accidente que no está relacionado con el trabajo, el IMSS otorga un subsidio equivalente al 60% del salario diario de cotización, a partir del cuarto día de incapacidad, siempre que se cumplan los requisitos establecidos por la institución.
En cambio, cuando la incapacidad se origina por un riesgo de trabajo, el Instituto paga el 100% del salario base de cotización desde el primer día cubierto por el certificado médico.
En algunas empresas existen contratos colectivos o prestaciones superiores que complementan ese pago para que el trabajador reciba un ingreso cercano a su salario habitual.
Si durante una incapacidad surge la necesidad de viajar, lo más recomendable es consultar previamente al médico tratante para confirmar que el traslado no afectará la recuperación ni interferirá con citas médicas programadas por el IMSS.
También es conveniente conservar recetas, certificados e indicaciones médicas que acrediten el tratamiento autorizado. En caso de presentarse un conflicto laboral o un despido, el trabajador puede solicitar asesoría y representación ante la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo (Profedet).


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