Luego de varios días de variaciones en el precio del crudo a causa de factores geopolíticos como el conflicto armado entre Israel y Palestina, el precio de la mezcla mexicana de petróleo logró estabilizarse, manteniéndose en valores similares durante los últimos tres días.
De acuerdo con los datos más recientes de Petróleos Mexicanos (Pemex), publicados este viernes 27 de junio, la mezcla mexicana cerró en 61.32 dólares por barril, un precio que refleja la estabilidad alcanzada en el corto plazo para el mercado petrolero nacional.
Este precio estimado por Pemex se calcula utilizando fórmulas de precio por región geográfica y el cierre diario de las cotizaciones correspondientes, según precisa la página oficial de la petrolera estatal. Cabe destacar que la cifra proporcionada es meramente informativa y no implica un valor de venta definitivo.
Tipos de crudo que se producen en México
México produce tres tipos principales de crudo, clasificados según su densidad y grado API:
- Maya (pesado): representa el 54% de la producción nacional. Aunque tiene un menor rendimiento en la producción de gasolinas y diésel, su alta densidad lo convierte en la principal fuente de energía para generación eléctrica y es el más exportado, por lo que se considera el crudo más competitivo de México.
- Istmo (ligero): aporta el 33% de la producción. Por su densidad, ofrece un mayor rendimiento en la obtención de gasolinas y destilados intermedios, por lo que es ideal para refinerías enfocadas en combustibles de alto valor.
- Olmeca (extra ligero): corresponde al 12% restante. Su baja densidad lo hace especialmente útil en la elaboración de lubricantes y petroquímicos.
Estos tres tipos de crudo definen la oferta petrolera mexicana y la diversificación de sus productos derivados, lo que fortalece la posición del país en el mercado internacional.
Incremento en la producción nacional de petróleo
Durante 2023, Pemex reportó un aumento en su producción de hidrocarburos, alcanzando un promedio anual de 1.855 millones de barriles diarios, lo que significó un crecimiento del 5.1% respecto a los 1.764 millones de barriles producidos en 2022.
El incremento de 91,000 barriles diarios se atribuye principalmente a la apertura de pozos en nuevos campos petroleros, destacando especialmente los yacimientos de Quesqui y Tupilco. Estos campos permitieron que la producción nunca descendiera de 1.8 millones de barriles diarios durante 2023, y en enero de ese año se alcanzó el máximo nivel de extracción del sexenio, cifra que se mantuvo estable el resto del año.
En diciembre de 2023, la producción promedió 1.826 millones de barriles diarios, confirmando la tendencia positiva impulsada por la puesta en marcha de proyectos estratégicos para la empresa productiva del Estado.
Perspectivas del precio y producción del petróleo mexicano
La estabilidad del precio de la mezcla mexicana en torno a los 61 dólares por barril brinda un respiro temporal a las finanzas públicas, pues las exportaciones de crudo son una fuente clave de ingresos para el país. Sin embargo, analistas señalan que el mercado petrolero seguirá expuesto a factores de riesgo como tensiones geopolíticas, cambios en la demanda global y políticas de recorte de producción de la OPEP+.
La tendencia al alza en la producción, sumada a la estabilización de precios, ofrece a Pemex un escenario más favorable para el corto plazo. Sin embargo, la petrolera estatal enfrenta el reto de mantener la eficiencia operativa en un entorno internacional que demanda inversiones en energías limpias y transición energética.


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