La agencia Moody’s confirmó la Evaluación de Crédito Base (BCA) de Petróleos Mexicanos (Pemex), destacando la fortaleza crediticia independiente de la empresa. Al mismo tiempo, la institución mejoró la Corporate Family Rating (CFR), así como las calificaciones respaldadas de deuda sénior no garantizada de la compañía, de B3 a B1.
Estas acciones incluyen también la mejora del programa MTN respaldado de deuda sénior no garantizada de Pemex Project Funding Master Trust, que pasó de (P)B3 a (P)B1. Las perspectivas de las calificaciones también cambiaron, pasando de “revisión” a “estable”, concluyendo la revisión iniciada el 18 de agosto de 2025.
Razones de la mejora en las calificaciones
Moody’s explicó que la mejora en las calificaciones refleja un mayor compromiso del Gobierno de México para apoyar a Pemex en el cumplimiento de sus obligaciones financieras. La agencia subrayó que el Plan Estratégico 2025–2035 marca un cambio significativo en el enfoque gubernamental, con tres transacciones coordinadas que fortalecen la posición financiera de la petrolera en los próximos cinco años.
“La revisión concluye con resultados positivos, reafirmando el respaldo del gobierno para garantizar la solvencia y estabilidad financiera de Pemex”, indicaron los analistas de Moody’s.
Detalles de las calificaciones mejoradas
- Corporate Family Rating (CFR): de B3 a B1.
- Deuda sénior no garantizada sobre notas existentes: de B3 a B1.
- Programa Pemex Project Funding Master Trust: de B3 a B1.
- Programa MTN respaldado de deuda sénior no garantizada: de (P)B3 a (P)B1.
Estas mejoras reflejan mayor confianza en la capacidad de Pemex para cumplir con sus compromisos financieros, aunque la empresa continúa enfrentando retos estructurales significativos que pueden afectar su desempeño a mediano y largo plazo.
Perspectiva estable para los próximos años
Con la mejora de las calificaciones, Moody’s establece una perspectiva estable, lo que significa que en la revisión a mediano plazo no se anticipan cambios significativos en la solvencia de la empresa. Esto es un indicador positivo para inversionistas y mercados, dado que refleja reducción de riesgos financieros frente a la deuda existente y futura de Pemex.
Roxana Muñoz, Vicepresidente y Senior Credit Officer de Moody’s, advirtió que persisten desafíos estructurales para Pemex, lo que se traduce en un flujo de caja libre negativo sostenido, pese al fortalecimiento financiero proyectado.
Impacto del Plan Estratégico 2025–2035
El Plan Estratégico 2025–2035 contempla medidas de fortalecimiento financiero, incluyendo transacciones coordinadas que apuntan a mejorar la liquidez y reducir riesgos. La estrategia busca garantizar que Pemex pueda cumplir con sus obligaciones, al tiempo que se mantiene su papel como empresa clave en la producción y distribución de energía en México.
Este enfoque estratégico permite al gobierno y a la empresa tener mayor control sobre la deuda, asegurando que los recursos se utilicen de manera eficiente y sostenida durante los próximos años.
Desafíos financieros y estructurales
A pesar de las mejoras en las calificaciones, Pemex enfrenta retos importantes, entre ellos:
- Flujo de caja libre negativo sostenido, que limita la capacidad de inversión propia.
- Dependencia del apoyo gubernamental, que sigue siendo crucial para cumplir compromisos.
- Retos operativos y de eficiencia, que afectan la rentabilidad y el desempeño financiero.
Moody’s mantiene que, aunque el respaldo del gobierno ha mejorado la solidez crediticia, estos factores seguirán ejerciendo presión sobre la empresa en el futuro cercano.
La mejora de las calificaciones de Pemex por parte de Moody’s representa un paso importante para la estabilidad financiera de la empresa. El respaldo del gobierno y la implementación del Plan Estratégico 2025–2035 proyectan un futuro más seguro para los inversionistas y para la operación de la petrolera.
Sin embargo, los retos estructurales persisten, por lo que Pemex deberá mantener un enfoque en la eficiencia operativa, control de deuda y flujo de caja para consolidar su fortaleza crediticia en los próximos años.
Con la perspectiva estable, los mercados pueden anticipar una reducción de incertidumbre, aunque la compañía deberá continuar implementando medidas estratégicas para enfrentar los desafíos financieros que aún enfrenta.
