En México, millones de jóvenes enfrentan condiciones laborales complicadas, a pesar de que la tasa de desempleo juvenil se ubica en 4.8% según el Inegi, y 5.9% de acuerdo con la OIT. Esto refleja que una baja tasa de desempleo no necesariamente significa mejoras en la calidad del empleo, ya que muchos jóvenes trabajan en condiciones informales o con salarios bajos.
Ferias de empleo y estrategias para jóvenes
Para mejorar la inserción laboral, el Gobierno federal organiza ferias de empleo dirigidas a jóvenes, como la realizada en agosto que ofreció cerca de 37 mil vacantes formales en las 32 entidades del país, con la participación de más de 2 mil 200 empresas. Claudio Frausto Lara, titular de la Unidad del Servicio Nacional del Empleo, destacó que los empleos ofrecidos cuentan con salarios competitivos, con un promedio formal de 13 mil 765 pesos mensuales, y que se prioriza la formalidad laboral.
El programa Jóvenes Construyendo el Futuro también busca capacitar a personas de 18 a 29 años que no estudian ni trabajan, facilitando su ingreso al mercado laboral y brindando experiencia profesional.
Desafíos educativos y de calidad laboral
Paloma Sánchez, presidenta de la Comisión de la Juventud del Senado, resaltó que de los 31 millones de jóvenes en México, solo el 56% está inscrito en nivel medio superior, dejando un 44% rezagado sin acceso a educación ni oportunidades de superación. Además, más de la mitad de los 15 millones de jóvenes que trabajan lo hacen en condiciones precarias, con salarios bajos y jornadas extensas, y ocho de cada diez tienen dificultades para encontrar empleo.
Ruth González Silva, integrante de la misma comisión, enfatizó que la experiencia laboral previa es una barrera importante, incluso para puestos de inicio, desaprovechando el potencial de los jóvenes capaces de aprender rápidamente y aportar ideas innovadoras. Por ello, se trabaja en una ley general para garantizar los derechos de la juventud, fortaleciendo su participación y desarrollo integral en México.
