El Servicio de Administración Tributaria (SAT) reforzó sus facultades de fiscalización en 2026 y confirmó que podrá realizar auditorías sorpresa a empresas, oficinas, bodegas y establecimientos para detectar posibles esquemas de evasión fiscal, uso de facturas falsas y operaciones simuladas.
Las nuevas auditorías exprés contemplan el uso de cámaras de video y audio para documentar las actividades económicas de los contribuyentes en tiempo real. Con estas medidas, la autoridad busca combatir a las denominadas empresas fantasma y fortalecer la verificación de la llamada “materialidad” de las operaciones comerciales.
La decisión ha generado inquietud entre empresarios, emprendedores y pequeños negocios, quienes ahora deberán reforzar el respaldo documental de sus actividades para evitar sanciones.
El SAT endurece la vigilancia contra las facturas falsas
Las nuevas revisiones se apoyan en modificaciones al Código Fiscal de la Federación (CFF), particularmente en los artículos 29-A y 49 Bis, que fortalecen las facultades de comprobación de la autoridad tributaria.
Durante una visita de verificación, los auditores del SAT podrán revisar documentos relacionados con la actividad económica del negocio para confirmar que las operaciones registradas realmente existieron. Entre los elementos que podrán analizar se encuentran inventarios físicos, contratos, transferencias bancarias, comprobantes fiscales digitales (CFDI), documentación de arrendamiento, entradas y salidas de mercancías y registros administrativos.
La finalidad es detectar esquemas relacionados con Empresas que Facturan Operaciones Simuladas (EFOS) y contribuyentes que utilizan comprobantes fiscales apócrifos para disminuir el pago de impuestos.
Las cámaras serán parte de las auditorías
Uno de los aspectos que más ha llamado la atención es que el SAT podrá utilizar grabaciones de video y fotografías durante las visitas de inspección. Estas evidencias servirán para documentar la operación real de los negocios, el movimiento de mercancías, la existencia física de instalaciones y otros elementos que permitan verificar la autenticidad de las actividades reportadas ante la autoridad fiscal.
Las imágenes obtenidas podrán utilizarse como parte de los expedientes administrativos e incluso en procedimientos judiciales cuando existan presuntas irregularidades.

¿Quiénes podrían recibir una visita sorpresa?
Las auditorías no estarán dirigidas exclusivamente a grandes corporativos. El SAT podrá acudir a domicilios fiscales, oficinas administrativas, sucursales, almacenes, bodegas, locales comerciales e incluso puestos semifijos o ambulantes. La autoridad tendrá la facultad de verificar que la actividad económica observada coincida con la registrada ante el fisco.
También podrán ser objeto de revisión aquellas empresas que mantengan relaciones comerciales con proveedores o clientes identificados en esquemas de facturación irregular.
Esto significa demostrar que un servicio fue realmente prestado, que una mercancía efectivamente fue entregada o que un arrendamiento existió más allá de la simple emisión de una factura.
Para ello, las empresas deben conservar evidencia suficiente que respalde cada operación, incluyendo contratos firmados, órdenes de compra, entregas de mercancía, comprobantes de pago, correos electrónicos, registros contables y cualquier documento que permita acreditar la realidad de la transacción.
¿Qué sanciones puede aplicar el SAT?
Las consecuencias para quienes no logren acreditar sus operaciones pueden ser severas. Entre las medidas que contempla la autoridad se encuentran multas económicas, créditos fiscales, cancelación de sellos digitales, restricciones para emitir facturas electrónicas e incluso investigaciones de carácter penal en casos graves.
Además, las reformas recientes endurecieron las sanciones relacionadas con la defraudación fiscal y el uso de comprobantes simulados.
¿Cómo proteger a tu empresa ante una auditoría?
Especialistas fiscales recomiendan adoptar medidas preventivas para disminuir riesgos frente a las nuevas revisiones. Una de las principales sugerencias es revisar periódicamente los listados de contribuyentes publicados por el SAT conforme al artículo 69-B del Código Fiscal de la Federación, con el objetivo de identificar si algún proveedor aparece relacionado con operaciones simuladas.
También es fundamental conservar toda la documentación que demuestre la materialidad de las actividades realizadas, atender oportunamente cualquier requerimiento de información y evitar estrategias fiscales que puedan considerarse agresivas o indebidas.
La recomendación de los expertos es que cada factura emitida o recibida debe estar respaldada por evidencia suficiente que demuestre que la operación existió y se realizó conforme a la ley.
SAT reporta miles de contribuyentes sancionados
De acuerdo con datos presentados por funcionarios del SAT, durante 2026 se han fortalecido las investigaciones contra esquemas de evasión fiscal, lo que ha derivado en la suspensión de sellos digitales de más de 7 mil contribuyentes.
Además, la autoridad informó que continúa publicando listados de empresas relacionadas con operaciones simuladas y que las nuevas facultades permitirán actuar con mayor rapidez frente a estructuras dedicadas a la emisión de facturas falsas.
Para los negocios formales, el mensaje es contundente: mantener la documentación en regla, verificar a proveedores y demostrar la realidad de cada operación será más importante que nunca ante el fortalecimiento de las auditorías fiscales.


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