La Mundial 2026 dejará un impacto económico moderado en México, pero con claros ganadores. Aunque se prevé que el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) sea marginal, cercano al 1.3%, los sectores de hotelería, hospedaje y consumo turístico registrarán fuertes incrementos en precios y ocupación.
El torneo arrancará el 11 de junio de 2026 y contempla 13 partidos en territorio mexicano, distribuidos en tres sedes: Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. La expectativa de miles de turistas nacionales y extranjeros ya comenzó a reflejarse en las tarifas hoteleras.
Hoteles triplican y hasta cuadruplican tarifas
De acuerdo con Eduardo Mercado Peña, director general de Consultoría Gastronómica y Hotelera Integral (Congahin), los precios de los hoteles en la Ciudad de México se han disparado de forma significativa en fechas cercanas a los partidos.
En algunos casos, las tarifas aumentan más de 300% en comparación con una temporada alta tradicional. Este comportamiento responde a la alta demanda anticipada y a la limitada disponibilidad de habitaciones cerca de los estadios.
Las proyecciones apuntan a tasas de ocupación de entre 80% y 85% durante los días de partido, mientras que en la renta temporal de inmuebles cercanos a las sedes se espera ocupación total.
El efecto del Mundial no se limitará a los hoteles. Los restaurantes registrarán incrementos de hasta 30% en ventas durante el torneo, cifra que podría alcanzar 80% en los días de partido, especialmente en negocios ubicados cerca de los estadios.
En establecimientos tipo sports bar, sobre todo durante partidos de la Selección Mexicana o encuentros de eliminación directa, el consumo podría duplicarse, impulsado por la concentración de aficionados.
El gasto promedio estimado por persona oscilará entre 300 y 700 pesos en bares, de 800 a mil 200 pesos en locales temáticos o sports bar, y entre mil 900 y 2 mil 600 pesos en restaurantes premium.

Derrama económica en CDMX, Guadalajara y Monterrey
La Ciudad de México concentrará los mayores incrementos en ventas y ocupación, en especial en las zonas cercanas al Estadio Azteca. La conectividad, la capacidad hotelera y el hecho de albergar el partido inaugural colocan a la capital como el principal punto de atracción.
En Guadalajara, el Estadio Akron mantendrá un flujo constante de visitantes, impulsado por su oferta gastronómica tradicional, muy valorada por el turismo extranjero.
Monterrey, con el Estadio BBVA, espera una fuerte llegada de turistas internacionales, particularmente de Estados Unidos, gracias a su cercanía geográfica y su perfil empresarial y turístico.
Transporte y movilidad también crecerán
El Mundial de Futbol 2026 también impulsará el transporte de pasajeros. La Cámara Nacional del Autotransporte de Pasaje y Turismo (Canapat) estima un aumento en ventas de al menos 10% durante el evento.
Además, se prevé la construcción de nuevas terminales de autobuses en las ciudades sede, infraestructura que permanecerá operando de forma permanente una vez concluido el torneo.
Aunque el impacto macroeconómico será limitado, el Mundial 2026 promete convertirse en un gran negocio para hoteles, restaurantes y servicios turísticos, con precios más altos que los habituales y una demanda que superará incluso las temporadas altas tradicionales.