Emprender un negocio va mucho más allá de una buena idea o del deseo de “ser tu propio jefe”. Requiere planeación, disciplina, recursos y una visión realista del camino que implica construir un proyecto desde cero. Pero muchas veces, los mitos sobre el dinero, pueden desalentar y hasta un posible fracaso.
La Educación Financiera de Citibanamex, advierte que uno de los principales errores de los nuevos emprendedores es idealizar el proceso y tomar decisiones basadas en creencias falsas. Tener los pies en la tierra, afirma, es importante para aumentar las probabilidades de éxito.
Los temerosos mitos sobre emprendimiento
“El emprendedor nace, no se hace”. Este es uno de los mitos más extendidos. Si bien hay personas con habilidades naturales para liderar, vender o innovar, eso no significa que el emprendimiento esté reservado solo para unos cuantos.
Las capacidades necesarias para emprender se pueden aprender y desarrollar con capacitación, experiencia y práctica constante. El conocimiento financiero, la administración y la toma de decisiones se fortalecen con el tiempo y el trabajo diario.
“Emprendo para no tener horarios”. Pensar que emprender implica trabajar menos es un error común. En la práctica, iniciar un negocio suele requerir más tiempo, esfuerzo y responsabilidad que un empleo formal, especialmente durante los primeros años.
“No emprendo porque no tengo dinero”. La falta de capital no siempre es el principal obstáculo. Identificar los recursos para el proyecto y buscar alternativas de financiamiento forma parte del proceso emprendedor. Existen opciones como ahorro previo, socios estratégicos, créditos, apoyos gubernamentales o modelos de negocio que requieren menor inversión inicial. Lo importante es tener claridad financiera y un plan realista.
“Mi idea es única”. El éxito de un negocio no depende únicamente de tener una idea original. Muchas empresas triunfan porque ejecutan mejor, entienden a su mercado y se adaptan con rapidez. La diferencia no suele estar en la idea, sino en cómo se implementa, se mejora y se ajusta con base en las necesidades reales de los clientes.
“No tengo competencia”. Toda empresa tiene competencia, incluso si ofrece algo distinto. Competir no solo significa enfrentar negocios similares, sino también alternativas que el cliente puede elegir en lugar de tu producto o servicio. Identificar a la competencia permite definir precios, mejorar la propuesta de valor y anticipar movimientos del mercado.
“Estoy esperando el momento perfecto”. El momento ideal para emprender rara vez llega solo. Las condiciones se construyen con decisiones, aprendizaje y acción. Esperar a tener todo resuelto puede convertirse en una excusa para no empezar. Muchos negocios exitosos surgieron en contextos adversos o con recursos limitados.
“Fracasar es malo”. El fracaso forma parte del proceso emprendedor. Cada error aporta experiencia, aprendizaje y claridad sobre lo que no funciona. Lo importante no es evitar equivocarse, sino analizar los errores y ajustar la estrategia para futuras decisiones.
“Necesito una idea extraordinaria”. No es necesario comenzar con un concepto revolucionario. Muchos emprendimientos exitosos iniciaron con ideas sencillas que se perfeccionaron conforme conocieron mejor al mercado.

Emprender en México también implica obligaciones legales
Además de romper mitos, emprender en México requiere cumplir con la Ley Federal del Trabajo (LFT) cuando se contrata personal. Formalizar la relación laboral no es opcional y evita sanciones futuras.
Desde el inicio, el empleador debe contar con contratos por escrito, pagar salarios conforme a la ley y respetar las jornadas laborales. También está obligado a otorgar prestaciones mínimas como aguinaldo, vacaciones y prima vacacional.
Registrar a los trabajadores ante el IMSS y el Infonacot es una obligación legal que garantiza acceso a servicios de salud y créditos. Asimismo, el entorno laboral debe ser seguro, saludable y libre de discriminación.
Cumplir con las normas de seguridad e higiene, así como proporcionar herramientas adecuadas y seguras, forma parte de la responsabilidad del emprendedor como patrón.
Emprender con información clara, expectativas realistas y cumplimiento legal no garantiza el éxito inmediato, pero sí reduce riesgos y aumenta las posibilidades de construir un negocio sostenible.


TE PODRÍA INTERESAR