El 28 de septiembre de 1945, el presidente Harry Truman dio un paso histórico al proclamar el derecho exclusivo de Estados Unidos para explotar recursos minerales en su plataforma continental. Este hecho marcó el inicio de una nueva era en la gobernanza marítima, transformando la relación entre las naciones y los océanos.
Pero, ¿cómo esta proclamación impactó a países de América Latina, como México, y dio forma a la Zona Económica Exclusiva que conocemos hoy?
El contexto de la Proclama Truman
Una respuesta a la posguerra
En 1945, el mundo salía de la devastación de la II Guerra Mundial. La aceleración de la industrialización en Estados Unidos demandaba grandes cantidades de recursos como petróleo, gas y minerales estratégicos. Ante el temor de depender de importaciones, Truman declaró que la plataforma continental más allá de las 12 millas náuticas sería de uso exclusivo de su nación.
La búsqueda de hidrocarburos y minerales
La proclamación fue un acto unilateral que definió la plataforma continental como las áreas submarinas adyacentes al territorio estadounidense, extendiéndose hasta profundidades mayores a 200 metros. Aunque estas riquezas dependían de la capacidad tecnológica para ser explotadas, sentaron las bases para disputas y acuerdos internacionales.
Reacciones en América Latina
Declaración de Santiago (1952): El primer paso hacia la soberanía marítima
Chile, Ecuador y Perú, países sin una plataforma continental significativa, se unieron para defender su derecho sobre una zona marítima de 200 millas náuticas desde sus costas. Este documento pionero proclamó:
- Soberanía exclusiva sobre los recursos marinos y fondos oceánicos.
- Conservación y uso sostenible de especies como el atún tropical y la anchoveta.
- Resistencia frente a flotas extranjeras que explotaban estos recursos sin beneficio para los países ribereños.
México se une a la lucha
Inspirado por la Declaración de Santiago, México adoptó la visión de las 200 millas náuticas, que más tarde se institucionalizarían como la Zona Económica Exclusiva (ZEE).
Del conflicto a la cooperación internacional
La III Conferencia de la ONU sobre el Derecho del Mar (1973)
Aunque la Proclama Truman y la Declaración de Santiago sentaron precedentes, la comunidad internacional tardó décadas en consolidar un marco legal. La III Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar formalizó el concepto de la ZEE, garantizando a los estados ribereños:
- Derechos exclusivos sobre recursos marinos y energéticos.
- La posibilidad de preservar ecosistemas y controlar actividades extranjeras en sus aguas.
Impacto en México y la Zona Económica Exclusiva
¿Qué es la Zona Económica Exclusiva?
La ZEE otorga a los países ribereños:
- Derechos soberanos para explorar y explotar recursos naturales en el mar y el subsuelo.
- Un área de hasta 200 millas náuticas desde su línea de costa.
Para México, con sus vastos litorales en el Pacífico, el Golfo de México y el Caribe, la ZEE representa una oportunidad estratégica para:
- Proteger especies marinas migratorias como el atún y la sardina.
- Desarrollar industrias pesqueras y energéticas sostenibles.
- Salvaguardar su soberanía frente a intereses extranjeros.
México como pionero en la defensa de la ZEE
Desde su adhesión a las 200 millas náuticas, México ha liderado esfuerzos internacionales para garantizar que la explotación de los océanos beneficie a los países en desarrollo y respete los principios de sostenibilidad.
¿Por qué es relevante hoy?
En un contexto global marcado por:
- Cambio climático: La ZEE es vital para proteger ecosistemas vulnerables.
- Tensiones geopolíticas: El control de recursos marinos sigue siendo un punto crítico entre las grandes potencias.
- Seguridad alimentaria: Las aguas territoriales de México son esenciales para garantizar el abastecimiento de alimentos y la estabilidad económica.
La proclamación de Truman, aunque unilateral, impulsó una revolución en la gobernanza de los océanos. Hoy, la ZEE es un pilar del Derecho del Mar, demostrando cómo los países ribereños, desde América Latina hasta Asia, pueden proteger sus intereses estratégicos.
La Proclama Truman no solo redefinió las fronteras marítimas de Estados Unidos, sino que inspiró a otras naciones a reclamar su soberanía sobre los recursos del mar. Desde la Declaración de Santiago hasta la formalización de la Zona Económica Exclusiva, América Latina, liderada por países como México, ha defendido su derecho a los mares.
En un mundo que enfrenta retos climáticos y geopolíticos, la ZEE es más relevante que nunca, y México tiene un papel crucial en su preservación y desarrollo.
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