Miles de personas en México tienen deudas con la tarjeta de crédito o departamentales de tiendas como Coppel, Elektra, Liverpool, Walmart o bancos como BBVA y Banamex. Sin embargo, dejar de pagar una deuda no puede llevarte a la cárcel.
La razón es que las deudas derivadas de la tarjeta de crédito, préstamos personales, compras a meses sin intereses o financiamientos son consideradas de carácter civil, no penal. El artículo 17 de la Constitución mexicana establece claramente que “nadie puede ser aprisionado por deudas de carácter puramente civil”.
¿Qué sí puede pasar si dejas de pagar la tarjeta de crédito?
Aunque no existe riesgo de prisión, sí hay consecuencias financieras importantes por no pagar la tarjeta de crédito. La más común es el reporte negativo en Buró de Crédito, el cual suele aparecer después de varios meses de atraso.
Esto puede dificultar que en el futuro obtengas una hipoteca, un crédito automotriz, una tarjeta nueva o incluso un préstamo personal. Además, el acreedor puede iniciar llamadas, mensajes y visitas de cobranza para intentar recuperar el dinero adeudado.
También existe la posibilidad de que el banco o la tienda presenten una demanda mercantil para exigir el pago por la vía civil. En estos casos, un juez revisa la situación y puede ordenar medidas como el embargo de bienes registrados a nombre del deudor.

¿Cuándo sí existe riesgo penal?
La única forma en que una deuda, sin importar si es la tarjeta de crédito u otro, puede convertirse en un problema penal es cuando existe fraude o engaño comprobable.
Por ejemplo, sí puede haber consecuencias legales más graves si una persona entrega documentos falsos para obtener un crédito, utiliza cheques sin fondos, vende bienes que aún no ha terminado de pagar o realiza algún tipo de fraude patrimonial.
En estos casos, ya no se trata solo de una deuda, sino de un posible delito previsto en el Código Penal Federal.
Los despachos de cobranza no pueden entrar a tu casa
Una de las amenazas más frecuentes de los cobradores es decir que “van a quitar todo” o que “llegarán con la policía”. Sin embargo, esto no puede ocurrir sin una orden judicial.
Solo un juez puede autorizar un embargo y únicamente después de un proceso legal. Además, los bienes básicos como ropa, camas, herramientas de trabajo y objetos indispensables para vivir no pueden ser retirados.
Si alguien intenta entrar a un domicilio sin permiso o sin orden judicial, puede tratarse de un allanamiento y el afectado tiene derecho a denunciar.
Después de varios años la deuda puede prescribir
En México, muchas deudas civiles pueden prescribir si el acreedor no realiza acciones legales dentro de un determinado plazo. En algunos casos, este periodo puede ser de hasta 10 años.
Eso no significa que la deuda desaparezca automáticamente, pero sí que el acreedor pierde la posibilidad de reclamar judicialmente el pago después de cierto tiempo.
¿Qué hacer si ya no puedes pagar?
Si una deuda de la tarjeta de crédito se volvió difícil de manejar, lo mejor es acercarte al banco o tienda para negociar una reestructura, una quita o un nuevo plan de pagos.
También puedes buscar orientación en Profeco o en Condusef para conocer tus derechos y evitar caer en amenazas o intimidaciones.


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