Compras con tarjeta de crédito: 5 riesgos que afectan tu cartera

Usar la tarjeta de crédito sin cuidado puede afectar tus finanzas. Conoce cinco errores que pueden aumentar tu deuda y dañar tu historial.

Compras con tarjeta de crédito: 5 riesgos que afectan tu cartera
Compras con tarjeta de crédito: 5 riesgos que afectan tu cartera

La tarjeta de crédito se ha convertido en una de las principales herramientas para financiar compras en México. Tan solo hasta junio, los bancos habían colocado 709 mil 267 millones de pesos en tarjetas de crédito, un crecimiento anual de 8.2%, de acuerdo con registros del Banco de México (Banxico).

El mayor uso del plástico puede ser útil para administrar gastos y construir historial crediticio, pero también implica riesgos cuando las compras superan la capacidad de pago.

Gabriela Siller, directora de análisis económico de Grupo Financiero Base, señaló que el crédito al consumo comienza a ser un foco de atención, debido a que el financiamiento utilizado actualmente en la tarjeta de crédito tendrá que pagarse posteriormente.

Además, la morosidad de la tarjeta de crédito al consumo llegó a 3.55% en junio, su nivel más elevado desde octubre de 2024, según los datos citados.

5 errores con la tarjeta de crédito que pueden salir caros

Pagar tarde o únicamente el mínimo

Uno de los errores más costosos es dejar pasar la fecha límite de pago de la tarjeta de crédito. Un atraso puede generar intereses y cargos adicionales, además de afectar el historial crediticio si se convierte en un incumplimiento reportable.

El problema puede agravarse cuando el usuario opta constantemente por pagar solamente el mínimo. Aunque permite mantener la cuenta al corriente bajo determinadas condiciones, una parte importante del dinero se destina a intereses y la deuda puede tardar mucho más en liquidarse. Por eso, antes de utilizar la tarjeta conviene conocer la fecha de corte, la fecha límite de pago y cuánto se puede cubrir realmente al mes.

Utilizar demasiado del crédito disponible

Tener un límite alto en la tarjeta de crédito no significa que sea recomendable utilizarlo por completo. Mantener un saldo elevado respecto del crédito disponible puede afectar la percepción de riesgo del usuario y dificultar el manejo de la deuda.

Por ejemplo, una persona con una línea de 30 mil pesos que utiliza constantemente 25 mil está mucho más expuesta que otra que mantiene consumos moderados y liquida sus compras. El problema no es únicamente alcanzar o superar el límite. Un nivel elevado de utilización puede convertirse en una señal de que las finanzas personales dependen demasiado del crédito.

Solicitar demasiadas tarjetas

Aceptar una nueva tarjeta de crédito cada vez que un comercio ofrece un descuento puede parecer una buena oportunidad, pero acumular plásticos también aumenta el riesgo de sobreendeudamiento. Cada solicitud de crédito puede generar una consulta al historial, y presentar varias solicitudes en un periodo corto puede influir en la evaluación que hacen las instituciones financieras.

Antes de aceptar una nueva tarjeta conviene preguntarse si realmente se necesita, cuánto cobra de intereses, qué anualidad tiene y si las condiciones justifican mantener otra línea de crédito.

No revisar el estado de cuenta

Ignorar el estado de cuenta es otro error que puede salir caro al usar la tarjeta de crédito. Este documento permite conocer cuánto se gastó, cuál es el saldo pendiente, el pago mínimo, la fecha límite y los intereses aplicados. También sirve para detectar compras que el titular no reconoce. Revisarlo cada mes permite reportar movimientos sospechosos con mayor rapidez y llevar un control real de los gastos.

Además, observar el comportamiento de la deuda ayuda a identificar si cada vez se depende más de la tarjeta para cubrir gastos cotidianos.

Usar la tarjeta por impulso

Los descuentos, meses sin intereses y promociones pueden hacer que una compra parezca más accesible de lo que realmente es. El riesgo aparece cuando se solicita una tarjeta o se realiza una compra únicamente para aprovechar una promoción, sin considerar si existe dinero suficiente para cubrirla.

Una compra a meses sin intereses sigue representando una obligación mensual. Si se acumulan varias al mismo tiempo, la suma de las mensualidades puede reducir considerablemente el dinero disponible para otros gastos.

Por ello, antes de pagar con tarjeta conviene preguntarse si la compra es necesaria, cuánto representa frente a los ingresos y si será posible liquidar el saldo sin recurrir nuevamente al crédito.

El crecimiento del uso de tarjetas muestra que el crédito sigue siendo una herramienta importante para los hogares mexicanos, pero también evidencia la necesidad de utilizarlo con mayor cuidado. La tarjeta no representa dinero adicional, es una deuda que tendrá que pagarse, y cuando los pagos comienzan a superar la capacidad de los ingresos, los intereses pueden convertir una compra pequeña en un problema financiero mucho mayor.

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