Cada vez es más sencillo obtener una tarjeta de crédito en México. Hoy basta con descargar una aplicación, tomar una fotografía de una identificación oficial y esperar unos minutos para recibir una respuesta. La facilidad con la que fintechs y sociedades financieras populares (Sofipos) aprueban créditos ha permitido que millones de personas accedan por primera vez al financiamiento, pero también ha abierto la puerta a un problema que muchos descubren demasiado tarde, los altos intereses.
Instituciones como Nu, Klar, Stori, Plata, DiDi, Revolut, Hey Banco y Openbank han apostado por procesos completamente digitales que eliminan gran parte de los trámites tradicionales de la banca. Sin embargo, antes de aceptar una tarjeta de crédito solo porque fue preaprobada, especialistas recomiendan revisar algo más importante que las promociones o el diseño del plástico, el Costo Anual Total (CAT).
¿Por qué la tarjeta de crédito rápida puede salir muy caro?
La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) explica que el CAT es el indicador que permite conocer el costo real de una tarjeta de crédito, ya que incluye la tasa de interés, las comisiones y, cuando aplica, la anualidad.
Aunque muchas personas se fijan únicamente en si la tarjeta ofrece meses sin intereses, cashback o recompensas, el CAT es el dato que realmente permite comparar cuál será el costo del financiamiento si en algún momento no se liquida el total de la deuda.
Para quienes pagan puntualmente el total de sus compras cada mes, el impacto del CAT suele ser mínimo. Sin embargo, quienes acostumbran cubrir únicamente el pago mínimo o una parte del saldo pueden terminar pagando miles de pesos adicionales en intereses.
Algunas tarjetas superan el 200% de CAT
De acuerdo con información publicada por las propias instituciones financieras, existen diferencias importantes entre una tarjeta y otra. Mientras algunas opciones mantienen un CAT cercano al 60%, otras rebasan el 200%, lo que significa que una deuda puede crecer rápidamente si no se administra correctamente.
Por ejemplo, una persona que mantenga un adeudo de 10 mil pesos durante un año podría terminar pagando desde alrededor de 5 mil 800 pesos adicionales hasta más de 20 mil pesos por el costo de la tarjeta de crédito, dependiendo de la tarjeta contratada y de la forma en que utilice el financiamiento.
¿Por qué las fintech aprueban créditos con tanta facilidad?
Las Sofipos y algunas fintech han impulsado la inclusión financiera ofreciendo tarjetas a personas que anteriormente tenían pocas posibilidades de acceder al crédito bancario.
En muchos casos solicitan menos requisitos e incluso algunas no consideran el historial crediticio como el principal factor para aprobar una línea de crédito. Sin embargo, este mayor riesgo para las instituciones suele compensarse mediante tasas de interés más elevadas.
Los especialistas explican que también es común que estas empresas otorguen límites de crédito pequeños durante los primeros meses o utilicen tarjetas garantizadas, donde el usuario deja un depósito como respaldo para reducir el riesgo de impago.
No aceptes una tarjeta solo porque fue preaprobada
Otro de los errores más comunes es aceptar la primera tarjeta de crédito que aparece disponible en una aplicación o la que ofrece el banco mediante una promoción.
Expertos en educación financiera señalan que muchas personas eligen una tarjeta únicamente porque el trámite es sencillo o porque recibieron una oferta preaprobada, sin comparar si existen alternativas con menores intereses, menos comisiones o beneficios que realmente utilizarán.
En algunos casos, los usuarios terminan pagando anualidades o servicios adicionales que nunca aprovechan, lo que incrementa aún más el costo del crédito.
Antes de solicitar una tarjeta de crédito revisa
Más allá de la rapidez con la que pueda aprobarse, conviene analizar las condiciones del producto antes de contratarlo. Revisar el CAT, la tasa de interés, las comisiones, la anualidad y el límite de crédito puede evitar problemas financieros en el futuro.
También es recomendable utilizar la tarjeta de crédito únicamente para gastos que puedan pagarse en la fecha límite y evitar depender del pago mínimo, ya que esta práctica hace que la deuda crezca durante meses o incluso años.
Las tarjetas digitales representan una alternativa útil para quienes buscan iniciar o mejorar su historial crediticio. Sin embargo, utilizarlas sin conocer sus costos puede convertir una herramienta financiera en una deuda difícil de controlar.
