Una consulta médica, unos estudios de laboratorio o una visita al dentista pueden parecer gastos cotidianos que simplemente salen del presupuesto familiar. Sin embargo, cuando llega el momento de preparar la Declaración Anual, esos comprobantes pueden tener otra importancia. El SAT permite considerar determinados gastos de salud como deducciones personales, siempre que se cumplan las condiciones establecidas.
La idea es sencilla: las deducciones personales permiten disminuir ciertos gastos de los ingresos acumulables para calcular el impuesto anual. Si después de realizar el cálculo existe un saldo a favor, el contribuyente puede solicitar su devolución. El propio SAT contempla este mecanismo dentro de la Declaración Anual.
Por eso, guardar una factura médica durante el año puede resultar relevante cuando llega el momento de revisar las operaciones fiscales.
¿Qué gastos médicos reconoce el SAT?
Entre los gastos que pueden considerarse se encuentran los honorarios de médicos, dentistas, psicólogos y nutriólogos, siempre que los servicios cumplan los requisitos establecidos. También pueden entrar gastos hospitalarios, análisis clínicos, estudios de laboratorio, prótesis, honorarios de enfermería y determinados aparatos utilizados para la rehabilitación.
Los lentes ópticos graduados también están contemplados, aunque tienen una condición particular: la deducción está limitada a 2,500 pesos por persona durante el ejercicio y el comprobante debe incluir las características de los lentes o, en su defecto, contar con un diagnóstico de un oftalmólogo u optometrista.
Las reglas también permiten considerar estos gastos cuando corresponden al propio contribuyente, su cónyuge o concubino, así como determinados familiares en línea recta, siempre que se cumplan las condiciones de ingresos establecidas en la Ley del Impuesto sobre la Renta.
¿Qué necesita el SAT para aceptar una deducción?
Aquí es donde una factura puede hacer la diferencia. No basta con haber pagado una consulta o un tratamiento: el gasto debe estar respaldado por un comprobante fiscal y cumplir con los requisitos de pago.
El SAT señala que estos gastos deben pagarse mediante transferencia electrónica, tarjeta de crédito, tarjeta de débito, tarjeta de servicios o cheque nominativo. Además, el pago debe realizarse desde una cuenta a nombre del contribuyente. Los pagos en efectivo no cumplen con esta condición para estas deducciones.
También conviene revisar el CFDI antes de presentar la declaración. El RFC debe estar escrito correctamente y el comprobante debe identificar de forma adecuada el servicio o producto. El uso de CFDI también debe corresponder al tipo de deducción.
El SAT cuenta con un Visor de deducciones personales donde pueden consultarse los comprobantes identificados para la Declaración Anual. Si una factura no aparece, el contribuyente puede revisar la información y, cuando corresponda, agregarla manualmente con la documentación que respalde el gasto.
¿Qué gastos médicos no puedes deducir?
No todo lo relacionado con salud entra automáticamente en las deducciones. Uno de los ejemplos más claros son las medicinas compradas directamente en farmacias. El SAT indica que no proceden como deducción personal, mientras que los medicamentos incluidos dentro de una factura hospitalaria sí pueden considerarse cuando forman parte del gasto de hospitalización.
También existen conceptos que pueden aparecer dentro de una factura hospitalaria, pero que no son deducibles. El SAT menciona, entre otros, coaseguros, membresías de descuento y determinados cargos como florería o cafetería.
Las primas de seguros de gastos médicos sí pueden ser deducibles, pero deben registrarse como una categoría distinta y no confundirse con un gasto médico directo. El SAT identifica esta deducción con el tipo D07.
¿Cuánto puedes deducir en la Declaración Anual?
Existe un límite general para las deducciones personales. El monto no puede superar la cantidad que resulte menor entre cinco veces el valor anual de la UMA o 15% de los ingresos anuales, incluidos los ingresos exentos. Algunas deducciones tienen reglas particulares y excepciones previstas por la legislación.
Esto significa que reunir muchas facturas no garantiza que todo el monto pueda restarse del ingreso. Primero deben cumplirse los requisitos de cada gasto y después aplicarse los límites correspondientes.
Al llegar la Declaración Anual, revisar con calma los comprobantes puede evitar que un gasto válido quede fuera por un error en el CFDI o por haber utilizado un medio de pago que no corresponde.
En otras palabras, el SAT no devuelve automáticamente cada peso gastado en salud. Lo que permite la legislación es utilizar determinados gastos como deducciones personales y, si el cálculo final genera un saldo a favor, solicitar la devolución correspondiente.
