El SAT puede ayudarte a aprovechar las deducciones por gastos médicos cuando cumples los requisitos fiscales. Estos gastos pueden representar una parte importante del presupuesto familiar, por lo que es necesario solicitar un CFDI y revisar que los datos sean correctos para incluirlos en la Declaración Anual.
El proceso comienza al pagar. Solicita la factura al prestador y utiliza una forma de pago permitida para facilitar su identificación en la declaración.
SAT: qué gastos médicos puedes deducir
Entre los conceptos que pueden considerarse están los honorarios médicos, dentales, servicios profesionales de psicología y nutrición, gastos hospitalarios, análisis clínicos, estudios de laboratorio, prótesis, aparatos para rehabilitación y honorarios de enfermería. También pueden incluirse medicamentos cuando forman parte de una factura hospitalaria.
Los lentes ópticos graduados tienen un límite de 2,500 pesos por persona durante el ejercicio. Las primas de seguros de gastos médicos se registran como una categoría distinta.
SAT: qué debe tener la factura
Antes de retirarte, revisa el CFDI. El RFC y los datos fiscales deben ser correctos. También comprueba que la forma de pago coincida con la utilizada.
Para estos gastos, el uso de CFDI puede corresponder a D01, Honorarios médicos, dentales y gastos hospitalarios, o D02, Gastos médicos por incapacidad o discapacidad, según el caso. El prestador del servicio debe cumplir las condiciones fiscales y profesionales aplicables.
SAT: cómo pagar para que sea deducible
El pago debe realizarse mediante transferencia, tarjeta de crédito, débito o servicios, o cheque nominativo. Debe salir de una cuenta a nombre del contribuyente.
El efectivo no cumple con este requisito para estos gastos. Aunque tengas factura, pagar en efectivo puede impedir que el gasto sea deducible.
Paso a paso para facturar un gasto médico
- Solicita la factura al profesional, clínica u hospital.
- Entrega tu RFC y verifica que tus datos fiscales estén correctos.
- Indica que necesitas el CFDI correspondiente al servicio recibido.
- Revisa que la descripción y el importe coincidan con lo que pagaste.
- Comprueba que la forma de pago registrada sea la utilizada.
- Verifica el uso de CFDI que corresponda al gasto.
- Descarga y conserva los archivos XML y PDF del comprobante.
- Revisa posteriormente que la factura aparezca en tu información fiscal.
SAT: qué gastos no puedes deducir
No todos los pagos relacionados con la salud generan una deducción. Las medicinas compradas directamente en farmacias no proceden como gastos médicos personales. En cambio, los medicamentos incluidos dentro de una factura hospitalaria sí pueden considerarse cuando cumplen los requisitos.
Tampoco procede la totalidad de una factura hospitalaria si incluye conceptos ajenos, como cafetería, florería o determinados cargos adicionales. Por eso es importante revisar el comprobante y conservar documentación que permita identificar qué se pagó.
SAT: revisa tus deducciones antes de declarar
El SAT cuenta con un Visor de deducciones personales donde puedes consultar los comprobantes identificados para tu declaración. Para ingresar necesitas tu RFC y Contraseña o e.firma. Ahí puedes revisar datos como el folio fiscal, emisor, importe, forma de pago y tipo de deducción.
Si una factura válida no aparece, puede agregarse manualmente cuando exista documentación y el gasto sea procedente. Verifica que corresponda al mismo ejercicio fiscal.
SAT: considera el límite de las deducciones
Las deducciones personales tienen una limitante general. Para la declaración correspondiente al ejercicio 2025, el monto no puede exceder el menor entre cinco veces el valor anual de la UMA o 15% de los ingresos anuales. Existen excepciones, entre ellas determinados gastos médicos por incapacidad o discapacidad.
Tener facturas por un monto elevado no significa que todo será deducible: depende del gasto, los requisitos y los límites.
SAT: conserva tus comprobantes médicos
Guardar los CFDI facilita revisar la información y comprobar el origen de una deducción. Conserva los archivos digitales y compara los datos con el aplicativo.
Organizar las facturas durante el año permite detectar errores en el RFC, la forma de pago o comprobantes faltantes antes de presentar la declaración.
El SAT recomienda revisar la información antes de enviar la declaración. Si detectas inconsistencias, conserva la factura y los comprobantes de pago para aclarar el origen del gasto. Esta revisión ayuda a evitar que una deducción válida sea descartada por datos fiscales incorrectos. El SAT también permite consultar las facturas identificadas previamente. Antes de declarar.


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