Profeco puso bajo la lupa los caldos y sazonadores que muchas personas guardan en la alacena para resolver una comida rápida. El estudio de calidad, publicado en la Revista del Consumidor, revisó productos en cubo, polvo y granulado para conocer su composición, el contenido de sodio y si la información del empaque corresponde con lo que ofrecen. Entre los productos evaluados, algunos registraron niveles de sodio más bajos que otros y destacaron por cumplir con los criterios revisados.

La revisión es útil para quien acostumbra agregar un cubito o una cucharada de sazonador a sopas, arroz, guisos y otros platillos. Aunque estos ingredientes ayudan a dar sabor y ahorrar tiempo, comparar sus etiquetas permite identificar cuánto sodio se incorpora a la preparación. La Profeco analizó 36 productos de distintas variedades y realizó 2 mil 902 pruebas de laboratorio.

¿Qué evaluó Profeco en los caldos y sazonadores?

El Laboratorio Nacional de Protección al Consumidor examinó caldos y sazonadores procesados de pollo, carne, pescado, hueso, camarón y vegetales, además de diferentes presentaciones. El periodo de análisis comprendió del 24 de junio al 14 de septiembre de 2026.

Las pruebas revisaron aspectos como el contenido neto, la información comercial y la composición nutrimental. Entre los datos considerados estuvieron proteínas, grasas, carbohidratos, aporte calórico, sal y cantidad de sodio. También se tomó en cuenta el cumplimiento de disposiciones de etiquetado, incluidas la NOM-002-SCFI-2011 y la NOM-051-SCFI/SSA1-2010.

Con estos criterios, el estudio buscó comprobar que los productos presentaran información adecuada y que su contenido correspondiera con lo declarado en el empaque. No se trató únicamente de comparar el sabor: el análisis se concentró en características medibles que pueden ayudar a tomar decisiones al momento de comprar.

Los sazonadores vegetales también aparecieron en el análisis

Entre los productos revisados se incluyeron cinco sazonadores de base vegetal: Origen Sano sabor a res, Origen Sano tipo consomé sin azúcar, Veggie Mix vegetariano, Veggie Mix vegetariano con menos sodio y sin azúcar, y Zona Organikum a base de verduras.

Aunque sus ingredientes y presentaciones son distintos, el estudio reportó que los cinco presentaron el sello de advertencia por exceso de sodio. También señaló incumplimientos relacionados con la tipografía de su etiquetado. Esto muestra que elegir un producto de origen vegetal no significa necesariamente que tenga poco sodio; conviene revisar la información nutrimental y los sellos antes de llevarlo a casa.

¿Cuáles fueron los sazonadores mejor evaluados?

De acuerdo con los resultados compartidos del estudio, entre los productos con mejor evaluación aparecen Knorr Cero Sal en polvo, RikoPollo concentrado en cubos y RikoPollo concentrado en polvo. Estos productos registraron cantidades de sodio de entre 72 y 149 miligramos, según la presentación evaluada.

Además, no presentaron sellos de advertencia en el etiquetado frontal y cumplieron con los requisitos de información comercial considerados en el análisis. Por eso destacaron dentro de la muestra revisada. La evaluación no significa que puedan consumirse sin moderación ni que sean automáticamente adecuados para todas las personas; sus resultados corresponden a las pruebas y criterios aplicados por el laboratorio.

Para comparar en el supermercado, vale la pena revisar la cantidad de sodio por porción y observar el tamaño de la porción indicada. También es útil considerar cuántas veces se utiliza el producto: una pequeña cantidad puede parecer insignificante, pero se suma al sodio que ya contienen otros ingredientes de la receta.

Qué revisar antes de comprar un caldo o sazonador

Antes de elegir, compara la tabla nutrimental, los sellos frontales y la lista de ingredientes. Si preparas una receta que ya incluye alimentos salados, como quesos, embutidos o productos en conserva, añadir un sazonador con mucho sodio puede elevar todavía más la cantidad total.

Otra opción es dar sabor con ajo, cebolla, hierbas, especias y verduras, y probar la comida antes de agregar sal. Así puedes controlar mejor cuánto condimento incorporas. La recomendación es no decidir únicamente por la marca, la presentación o la promesa del empaque.

El estudio de Profeco ofrece una referencia para comparar los productos analizados, pero no sustituye la revisión de cada etiqueta ni las necesidades particulares de alimentación. Si tienes uno de estos sazonadores en la cocina, revisa su información antes de usarlo en la siguiente comida. Conocer el sodio que aporta y la cantidad que agregas permite elegir con más información y aprovechar mejor los resultados de Profeco.