Abril es el mes para cumplir con las obligaciones fiscales ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT), y una de las dudas más comunes entre los contribuyentes es qué pasa si recibieron un préstamo durante el año. ¿Se debe declarar o no?
La respuesta es sí, pero con condiciones claras que dependen del monto recibido y del tipo de ingresos que tengas.
¿Cuándo estás obligado a declarar un préstamo?
De acuerdo con el Instituto Mexicano de Contadores Públicos, las personas físicas deben reportar préstamos, donativos o premios cuando estos superan los 600,000 pesos en el ejercicio fiscal.
Esto significa que si en 2025 recibiste un préstamo por arriba de ese monto, estás obligado a incluirlo en tu Declaración Anual 2026, incluso si ese dinero no es un ingreso como tal.
Si el préstamo fue menor a esa cantidad y no caes en otros supuestos de obligación, podrías no estar obligado a declarar, aunque siempre es recomendable revisar tu situación fiscal completa.
¿Por qué debes declararlo si no es ingreso?
Aunque un préstamo no genera impuestos por sí mismo, el SAT exige reportarlo para evitar discrepancias fiscales. Si no lo declaras, la autoridad podría interpretar ese dinero como un ingreso adicional no reportado, lo que implicaría el pago de impuestos, multas o incluso auditorías.
Además de los préstamos, existen otros conceptos que debes declarar si superan ciertos montos, como viáticos, herencias o la venta de casa habitación.
Si tus ingresos totales exceden los 500,000 pesos, estos conceptos también deben ser reportados, aunque estén exentos de impuestos.

¿Quiénes están obligados a presentar declaración?
La obligación no depende solo del préstamo. También deben presentar declaración anual quienes superaron los 400,000 pesos por sueldos en el año, quienes tuvieron dos o más empleadores o quienes dejaron de trabajar antes de terminar el año.
Asimismo, están obligados quienes obtuvieron ingresos por honorarios, arrendamiento, actividades empresariales o plataformas digitales, así como quienes recibieron intereses, dividendos o vendieron bienes.
¿Cómo declarar un préstamo?
Para cumplir correctamente, debes ingresar al portal del SAT con tu RFC y contraseña o e.firma. Una vez dentro, selecciona la opción de Declaración Anual y revisa la información precargada. En el apartado de “Ingresos”, deberás agregar los préstamos recibidos, indicando el monto y origen.
Es importante contar con documentos que respalden la operación, como contratos o comprobantes bancarios, en caso de que la autoridad los solicite.
Antes de enviar la declaración, revisa cuidadosamente todos los datos y confirma el envío. El sistema generará un acuse que debes guardar.
Multas y riesgos por no declarar
No reportar un préstamo cuando estás obligado puede salir caro. El SAT puede considerar ese dinero como ingreso acumulable y cobrar el impuesto correspondiente. Además, podrías enfrentar multas que van desde miles de pesos, recargos por actualización e incluso revisiones fiscales más profundas.
En casos extremos, las inconsistencias pueden derivar en problemas legales si se detecta omisión intencional.
No todas las personas deben declarar. Por ejemplo, quienes obtuvieron ingresos por plataformas digitales menores a 300,000 pesos al año pueden quedar exentos.
También quienes generaron intereses reales por debajo de 100,000 pesos o quienes tributan en el Régimen Simplificado de Confianza (RESICO).
Declarar un préstamo no significa pagar impuestos, sino transparentar el origen del dinero. Cumplir con este requisito puede evitarte sanciones y problemas con la autoridad fiscal, especialmente en un contexto donde el SAT cruza información de manera automática.


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