La sentencia de cadena perpetua contra Ismael “El Mayo” Zambada, dictada el pasado 20 de julio de 2026 por una corte federal de Brooklyn, revelo entre varios detalles, el dinero que acumuló.
Aunque ambos fueron considerados durante décadas entre los narcotraficantes más poderosos del mundo y hoy cumplen condenas en Estados Unidos, las cifras utilizadas por las autoridades estadounidenses y las estimaciones difundidas por especialistas muestran una diferencia significativa entre el patrimonio atribuido a Joaquín “El Chapo” Guzmán y el de Ismael Zambada.
La fortuna atribuida a El Chapo Guzmán
Entre 2009 y 2012, la revista Forbes incluyó a Joaquín Guzmán Loera en su lista de las personas más ricas del mundo con una fortuna estimada en 1,000 millones de dólares.
En ese momento, la publicación explicó que la estimación se basaba en el tamaño del negocio del Cártel de Sinaloa y el volumen del tráfico de drogas hacia Estados Unidos. Sin embargo, en 2012 dejó de incluirlo al reconocer que era imposible verificar la evolución real de su patrimonio.
Años después, en julio de 2019, el juez federal Brian M. Cogan lo sentenció a cadena perpetua y ordenó el decomiso de 12,666 millones de dólares, una cifra calculada a partir del volumen de drogas traficadas y de las ganancias que, según la investigación, obtuvo la organización criminal durante varios años.
Hasta ahora, el gobierno estadounidense no ha informado públicamente cuánto dinero o bienes ha logrado recuperar de esa orden de decomiso.

El Mayo Zambada tendría una fortuna muy superior
La situación es distinta en el caso de Ismael Zambada García “El Mayo”. Durante su sentencia, el mismo juez Brian Cogan ordenó el decomiso de 15,000 millones de dólares, la cifra más alta impuesta por una corte de Estados Unidos en un caso relacionado con narcotráfico.
Sin embargo, diversos especialistas consideran que esa cantidad no necesariamente representa toda la riqueza que habría acumulado durante décadas.
El analista en seguridad David Saucedo declaró a Infobae México que, con base en información atribuida a fuentes del gobierno mexicano, la fortuna de Zambada podría ascender a 50,000 millones de dólares, considerando cuentas bancarias, propiedades, empresas y otros activos.
Esa cantidad no ha sido confirmada oficialmente por autoridades estadounidenses o mexicanas, por lo que debe considerarse únicamente como una estimación difundida por especialistas y no como una cifra comprobada judicialmente.
¿Quién tuvo más dinero?
Si se toman únicamente las cifras públicas utilizadas en procedimientos judiciales de Estados Unidos, Ismael Zambada supera a Joaquín Guzmán. Mientras que a El Chapo se le ordenó el decomiso de 12,666 millones de dólares, a El Mayo se le fijó un monto de 15,000 millones de dólares.
Por otro lado, si se considera la estimación de 50,000 millones de dólares mencionada por especialistas, la diferencia sería todavía mayor, aunque esa cantidad nunca ha sido acreditada oficialmente ante una corte.
Las cantidades utilizadas por los jueces estadounidenses no representan necesariamente dinero localizado en cuentas bancarias o bienes asegurados. Generalmente corresponden a cálculos elaborados durante las investigaciones, basados en el volumen de droga traficada, su valor en el mercado ilegal y las ganancias estimadas obtenidas durante años de operación.
Es decir, una orden de decomiso no significa que las autoridades hayan encontrado todo ese dinero, sino que buscan recuperar activos relacionados con las actividades criminales del condenado.
Ambos terminaron con cadena perpetua en Estados Unidos
Pese a las diferencias patrimoniales, tanto Joaquín Guzmán como Ismael Zambada recibieron la misma pena: cadena perpetua en una corte federal estadounidense. El Chapo cumple su condena en la prisión de máxima seguridad ADX Florence, en Colorado.
En el caso de El Mayo, el juez recomendó que permanezca en un centro penitenciario con atención médica especializada debido a su estado de salud, luego de aceptar un acuerdo de culpabilidad que evitó un juicio.
La sentencia también mantiene abiertas las investigaciones financieras para localizar bienes y activos que puedan estar vinculados con las operaciones del narcotráfico y que eventualmente puedan ser asegurados por las autoridades estadounidenses.