No pagar un impuesto o dejar pasar la fecha límite para presentar una declaración puede salir mucho más caro de lo que parece. Aunque el Servicio de Administración Tributaria (SAT) no embarga de inmediato a los contribuyentes que incumplen con sus obligaciones fiscales, el adeudo comienza a crecer desde el primer día y si no se regulariza, puede terminar en multas, créditos fiscales e incluso el embargo de bienes.
El Código Fiscal de la Federación establece un procedimiento específico para que la autoridad recupere los impuestos pendientes, por lo que conocer las consecuencias puede ayudar a evitar problemas mayores.
Lo primero que ocurre es que la deuda aumenta
Cuando vence el plazo para pagar un impuesto, el monto original deja de ser el mismo. De acuerdo con el artículo 17-A del Código Fiscal de la Federación, el SAT actualiza las contribuciones considerando la inflación mediante el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), publicado por el Inegi.
Esto significa que aunque el impuesto originalmente no cambie, el monto que deberá pagar el contribuyente aumenta conforme pasa el tiempo para compensar la pérdida del poder adquisitivo del dinero.
A esa actualización se suman los recargos por mora, que funcionan como una compensación por el retraso en el pago. Para 2026, la tasa de recargos por mora es de 2.07% mensual, por lo que cada mes que transcurra sin liquidar el adeudo incrementará el total que deberá cubrirse.

¿Cuánto puede crecer una deuda con el SAT?
Supongamos que una persona debía pagar 20,000 pesos de ISR y dejó pasar tres meses sin regularizar su situación. Solo por concepto de recargos, utilizando la tasa vigente de 2.07% mensual, el adeudo aumentaría aproximadamente 1,242 pesos, sin considerar la actualización por inflación ni posibles multas.
Es decir, la deuda ya superaría los 21,200 pesos y podría seguiría incrementándose mientras permanezca sin pagarse.
Además, cuando detecta que un contribuyente no presentó una declaración o no pagó una contribución, el SAT puede emitir requerimientos para informarle sobre la irregularidad y solicitar que regularice su situación. Atender estos avisos a tiempo suele evitar que el procedimiento continúe avanzando hacia medidas más severas.
Las multas
Además de la actualización y los recargos, el Código Fiscal de la Federación contempla multas para quienes incumplen diversas obligaciones fiscales, como presentar declaraciones fuera de plazo o no cumplir con otros deberes tributarios. El monto de la sanción depende del tipo de infracción y de las circunstancias particulares de cada caso.
¿Qué es un crédito fiscal?
Si el contribuyente continúa sin pagar o la autoridad detecta diferencias en los impuestos declarados, el SAT puede determinar un crédito fiscal. Este crédito reúne el impuesto omitido, las actualizaciones, los recargos y, en su caso, las multas correspondientes.
Una vez determinado, el SAT puede iniciar el procedimiento legal para exigir el pago.
¿El SAT puede embargar bienes?
Sí, pero no ocurre de manera inmediata. Antes debe iniciarse el Procedimiento Administrativo de Ejecución (PAE), previsto en el Código Fiscal de la Federación. Este proceso contempla distintas etapas, que pueden incluir requerimientos de pago y, si el adeudo persiste, el embargo de bienes o cuentas bancarias en los casos que permite la ley, así como el remate de los bienes embargados para recuperar el crédito fiscal.
Por ello, el embargo representa una de las últimas etapas del procedimiento y no una consecuencia automática por dejar de pagar un impuesto.
¿Puede haber consecuencias penales?
No todos los incumplimientos fiscales constituyen un delito. Sin embargo, cuando existen conductas como la defraudación fiscal u otros ilícitos previstos en el Código Fiscal de la Federación, la autoridad puede presentar una querella para que las autoridades competentes determinen si existe responsabilidad penal.
Es decir, pagar tarde un impuesto no implica automáticamente un proceso penal, aunque sí puede derivar en otras consecuencias administrativas y económicas.
Si tienes un adeudo con el SAT, especialistas recomiendan regularizar la situación lo antes posible. Mientras el adeudo permanezca pendiente seguirán acumulándose actualizaciones y recargos, lo que hará que la cantidad a pagar sea cada vez mayor. En determinados casos, la legislación permite solicitar el pago en parcialidades o de forma diferida para ciertos créditos fiscales, siempre que el contribuyente cumpla con los requisitos establecidos por el SAT.