La CFE enfrenta en la Península de Yucatán un desafío que va más allá de una falla puntual: mantener un suministro eléctrico estable en una región donde aumenta la demanda y existen características particulares de generación, transmisión y distribución. Los apagones registrados en Yucatán, Quintana Roo y Campeche han puesto atención sobre la necesidad de fortalecer la infraestructura para que el crecimiento urbano, turístico e industrial pueda acompañarse de una red con mayor capacidad de respuesta.
¿Por qué la Península tiene un reto eléctrico particular con la CFE?
La CFE opera una infraestructura que debe atender las necesidades de una región con una configuración eléctrica distinta a la de otras zonas del país. La Península cuenta con recursos de generación propios y conexiones de transmisión hacia otras regiones, pero las características de su red hacen especialmente importante conservar disponibles sus líneas de alta tensión y contar con suficiente capacidad de generación para responder ante contingencias.
El diagnóstico de planeación del sistema eléctrico reconoce desafíos relacionados con la generación interna y el suministro de gas natural, un combustible utilizado por varias centrales de ciclo combinado. El documento del Centro Nacional de Control de Energía también identifica la importancia de la infraestructura de transmisión para atender las necesidades de la región, lo que permite entender por qué una falla en elementos estratégicos puede tener consecuencias amplias.
¿Qué papel tiene la transmisión eléctrica?
CFE tiene entre sus responsabilidades la operación de buena parte de la infraestructura de transmisión y distribución que permite llevar la electricidad desde los centros de generación hasta los usuarios. En la Península, las líneas de alta tensión son especialmente relevantes porque transportan grandes cantidades de energía y permiten mantener el equilibrio entre la generación disponible y el consumo de los estados de la región.
Un ejemplo ocurrió en junio de 2026, cuando la salida de operación de dos líneas de transmisión de 400 kilovoltios provocó una interrupción temporal en algunas zonas de Yucatán y Quintana Roo. El CENACE informó que el sistema automático de carga permitió evitar una afectación mayor y que, después de restablecer una de las líneas, se recuperó la totalidad de la carga afectada.
¿Por qué el crecimiento de la demanda es importante?
CFE también debe responder a una demanda eléctrica que aumenta conforme crecen las ciudades, las actividades turísticas y los proyectos productivos. En Yucatán, autoridades estatales y la empresa han reconocido la necesidad de ampliar la infraestructura para acompañar ese crecimiento, particularmente en zonas donde aparecen nuevos desarrollos habitacionales, comerciales, industriales y turísticos.
Durante una reunión realizada en julio de 2026, se informó que Yucatán contaba con proyectos para ampliar y modernizar redes de distribución, además de incrementar la capacidad de transformación en determinadas zonas. Entre las obras mencionadas estuvieron la ampliación de una instalación en Progreso y la preparación de una futura subestación en Conkal para atender el crecimiento del norte de Mérida y su corredor urbano.
¿Qué ocurre cuando falla una línea de alta tensión de la CFE?
Cuando una línea de transmisión queda fuera de operación, el sistema debe redistribuir la energía disponible por otros elementos de la red. Si existen suficientes reservas y capacidad de transmisión, la afectación puede ser limitada; sin embargo, cuando varias instalaciones enfrentan problemas simultáneamente, el margen de respuesta puede reducirse y provocar interrupciones más extensas.
La experiencia reciente muestra la importancia de esa capacidad de respaldo. En el evento registrado en junio de 2026, la salida de dos líneas de 400 kV afectó inicialmente 579 megawatts de carga de Yucatán y Quintana Roo, mientras que los mecanismos automáticos del sistema ayudaron a evitar una afectación mayor en Campeche, Yucatán y Quintana Roo.
¿El problema está solamente en la generación?
No necesariamente. Hablar de confiabilidad eléctrica implica considerar varias etapas: generación, transmisión y distribución. Una región puede disponer de centrales capaces de producir electricidad, pero aun así enfrentar interrupciones si existen limitaciones para transportar esa energía hacia los puntos donde se concentra el consumo o si las redes locales requieren ampliaciones y mantenimiento.
En el caso de la Península, los documentos de planeación han señalado tanto las condiciones de generación interna como las necesidades de infraestructura de transmisión. Además, especialistas han advertido sobre las dificultades que implica trasladar electricidad desde otras zonas cuando existen restricciones en la infraestructura disponible para transportar la energía hacia el sureste.
¿Qué relación tiene el gas natural con el suministro de la CFE?
El gas natural es otro elemento relevante porque varias centrales eléctricas utilizan este combustible para generar electricidad. El diagnóstico del CENACE identifica históricamente problemas relacionados con el suministro de gas natural hacia la Península, una situación que puede influir en la disponibilidad de determinadas centrales y, por consecuencia, en el margen de generación de la región.
Esto no significa que cada apagón tenga como causa directa la falta de gas. Las interrupciones pueden originarse por fallas en líneas, subestaciones, transformadores, fenómenos meteorológicos, accidentes, mantenimiento o diferentes eventos que afecten la red. Por ello, cada incidente requiere una evaluación específica antes de atribuirlo a un solo factor.
¿Qué tan importante es el mantenimiento por parte de la CFE?
El mantenimiento preventivo es fundamental para disminuir el riesgo de fallas y permitir que la infraestructura opere en condiciones adecuadas. Esto incluye revisar líneas, subestaciones, transformadores, postes, equipos de protección y otros componentes que forman parte de las redes eléctricas.
En Yucatán se han planteado precisamente acciones relacionadas con la modernización de circuitos, sustitución de transformadores y ampliación de subestaciones. Las autoridades estatales reportaron que durante 2025 y 2026 se han destinado recursos a diferentes proyectos de distribución, transmisión y electrificación, con el objetivo de mejorar la capacidad de la red.
¿Qué inversiones se realizan en la CFE para fortalecer la red?
CFE y las autoridades de Yucatán han señalado diferentes inversiones para atender los retos de la infraestructura eléctrica. El gobierno estatal informó que durante 2025 la empresa ejecutó 174 proyectos que agregaron 50 MVA a la red, mientras que para 2026 se contemplaron 297 proyectos con 204 transformadores de distribución y ampliaciones en subestaciones que sumarían 70 MVA de capacidad.
Estas obras muestran que la solución no depende exclusivamente de aumentar la generación. También es necesario reforzar las redes que permiten distribuir la electricidad, ampliar la capacidad de transformación y preparar la infraestructura para zonas donde el consumo seguirá creciendo durante los próximos años.
¿Los apagones de la CFE significan que no existe suficiente electricidad?
No necesariamente. Un apagón puede producirse incluso cuando existe suficiente capacidad de generación, porque el problema puede encontrarse en la transmisión o distribución. La electricidad debe producirse y transportarse de manera coordinada, y una falla en un punto estratégico puede provocar que el sistema tenga que desconectar determinadas cargas para conservar su estabilidad.
Por esa razón, CFE y el CENACE utilizan mecanismos automáticos de protección que pueden desconectar temporalmente determinadas cargas cuando ocurre una contingencia. Aunque esto implica que algunos usuarios pierdan el suministro durante un periodo, estos sistemas buscan evitar que una falla localizada se convierta en un problema de mayores dimensiones.
¿Por qué el calor aumenta la presión sobre la red de la CFE?
Las temperaturas elevadas pueden incrementar considerablemente el consumo de electricidad debido al uso de equipos de aire acondicionado, ventiladores y sistemas de refrigeración. En una región cálida como la Península, este comportamiento puede elevar la demanda durante determinadas horas y reducir el margen disponible para responder ante una contingencia.
Esto explica por qué los periodos de temperaturas altas suelen ser especialmente exigentes para la infraestructura eléctrica. Si una línea, transformador o central queda fuera de operación mientras el consumo se encuentra elevado, la capacidad de respuesta del sistema puede verse sometida a una presión mayor.
¿Qué necesita la Península para reducir el riesgo?
Reducir el riesgo de apagones requiere una estrategia integral que combine nueva generación, ampliación de líneas de transmisión, modernización de redes de distribución, mantenimiento y mayor capacidad de transformación. También resulta importante diversificar las fuentes de generación y garantizar que las centrales existentes puedan disponer oportunamente de los combustibles necesarios para operar.
En ese sentido, las obras anunciadas para Yucatán apuntan a ampliar la infraestructura conforme crece la demanda. La construcción y modernización de subestaciones, el reemplazo de transformadores y la actualización de circuitos son medidas que pueden fortalecer la red, aunque su impacto depende de que las inversiones continúen y se coordinen con el crecimiento previsto de la región.
¿Qué significa esto para los usuarios de la CFE?
Para los usuarios, la vulnerabilidad de la red puede traducirse en interrupciones que afectan hogares, comercios, hoteles, industrias y servicios públicos. La importancia de contar con infraestructura de respaldo aumenta en una región cuya economía depende ampliamente del turismo, los servicios y las actividades que requieren un suministro eléctrico continuo.
Los apagones recientes también muestran que la confiabilidad del servicio no depende únicamente de reparar rápidamente una falla. La capacidad de prevenir interrupciones, contar con rutas alternativas para transportar electricidad y disponer de equipos suficientes para atender el crecimiento de la demanda son elementos igualmente importantes.
¿Cuál es el reto de la CFE a largo plazo?
El principal desafío de la CFE consiste en que la infraestructura eléctrica crezca al mismo ritmo que las necesidades de la Península. Yucatán, Quintana Roo y Campeche continúan experimentando crecimiento urbano, turístico y económico, por lo que la demanda de electricidad puede seguir aumentando y exigir nuevas inversiones en generación, transmisión y distribución.
La CFE ya desarrolla proyectos para ampliar la capacidad de la red y mejorar distintos componentes del sistema, pero la continuidad del servicio dependerá de que esas obras se mantengan, se concluyan oportunamente y respondan a las necesidades reales de cada zona. La experiencia de los apagones demuestra que contar con una red robusta requiere no solo producir más electricidad, sino también tener infraestructura suficiente para llevarla de manera segura y confiable hasta los usuarios.




