¿Tu pareja tiene mal Buró de Crédito? Así puede afectar tus finanzas

El historial crediticio de tu pareja no siempre afecta el tuyo; conoce cuándo una deuda compartida o el matrimonio puede generar consecuencias

¿Tu pareja tiene mal Buró de Crédito? Así puede afectar tus finanzas
¿Tu pareja tiene mal Buró de Crédito? Así puede afectar tus finanzas

Compartir la vida también implica tomar decisiones financieras en conjunto, desde solicitar una tarjeta hasta comprar una casa o un automóvil y es aquí donde entra el historial en el Buró de Crédito. Y es que, tener pareja no significa que las deudas o el historial crediticio de una persona pasen automáticamente al otro, aunque existen situaciones en las que sí pueden terminar afectándolos a ambos.

De acuerdo con especialistas, el punto clave está en distinguir entre el historial crediticio individual, las deudas compartidas y el régimen patrimonial del matrimonio, ya que cada escenario tiene consecuencias diferentes.

¿La deuda de mi pareja aparece en mi historial en el Buró de Crédito?

En principio, no. El historial crediticio pertenece a cada persona y una deuda contratada únicamente por uno de los integrantes de la pareja no se registra automáticamente en el historial del otro.

Esto puede aplicar cuando viven en unión libre, concubinato o incluso cuando están casados bajo separación de bienes; sin embargo, la situación cambia cuando ambos participan como acreditados, avales, obligados solidarios o contratan un financiamiento de manera conjunta.

Fernando López Martínez, abogado y profesor del Tecnológico de Monterrey, explicó para El Economista que el historial crediticio es individual, pero existen circunstancias jurídicas y financieras en las que una deuda puede tener consecuencias para ambos.

Un crédito conjunto sí puede afectar a los dos

La forma más directa en la que el mal comportamiento financiero de una pareja puede llegar al historial del otro es mediante un crédito contratado conjuntamente.

Si ambos aparecen como responsables del financiamiento y dejan de pagar, el incumplimiento puede quedar registrado en los historiales crediticios de los dos; esto puede dificultar que posteriormente obtengan nuevos préstamos, tarjetas o financiamientos en mejores condiciones.

El problema puede presentarse incluso cuando uno de los integrantes tiene un historial impecable; al solicitar un crédito en pareja, la institución financiera puede considerar el comportamiento y capacidad de pago de ambos para determinar si autoriza el financiamiento y bajo qué condiciones.

¿El régimen matrimonial también influye?

Cuando existe matrimonio por separación de bienes, en términos generales cada persona conserva su patrimonio y sus obligaciones individuales; en una sociedad conyugal, en cambio, el tratamiento puede ser diferente porque determinados bienes y obligaciones pueden formar parte del patrimonio común.

El especialista señala que, bajo este régimen, lo adquirido después de constituirse la sociedad puede integrarse al patrimonio compartido, dependiendo de las capitulaciones matrimoniales y de las circunstancias específicas del crédito.

Por ello, una deuda individual no debe analizarse únicamente desde el punto de vista del Buró de Crédito; también es necesario considerar el régimen patrimonial y las condiciones bajo las cuales se adquirió la obligación.

Aunque la deuda sea individual, puede afectar la economía de la pareja

Incluso cuando el historial en el Buró de Crédito permanece separado, un problema de sobreendeudamiento puede terminar golpeando las finanzas del hogar.

Daniel Urías, director y fundador de Cooltura Financiera, señala que una persona con demasiadas deudas puede destinar una parte importante de sus ingresos al pago de créditos e intereses; esto reduce el dinero disponible para cubrir renta, servicios, alimentación, ahorro y otros gastos compartidos. Las llamadas o gestiones de cobranza también pueden convertirse en una fuente de tensión dentro de la relación.

¿Qué hacer si uno tiene mal historial crediticio?

Antes de solicitar un crédito importante juntos, conviene conocer la situación financiera de ambos y revisar las deudas pendientes; ocultar préstamos, tarjetas o atrasos puede generar problemas mayores cuando las finanzas comienzan a mezclarse.

Paulina Quiroz, especialista en Finanzas y Banca, recomienda trabajar primero en mejorar el historial y la capacidad de pago de quien tenga problemas crediticios; mientras tanto, la pareja puede establecer metas financieras realistas sin comprometerse con nuevas deudas.

La transparencia también es fundamental; conocer cuánto debe cada persona, cuánto gana y qué compromisos tiene permite tomar decisiones antes de que un problema individual termine convirtiéndose en un problema para los dos.

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