A casi dos semanas del nuevo arancel de Estados Unidos al tomate mexicano, el impacto ya se siente en los bolsillos de amas de casa y consumidores, pero de forma opuesta en ambos lados de la frontera.
Desde el 14 de julio, el gobierno estadounidense aplica un impuesto del 17.09% a las exportaciones de tomate mexicano. Esta medida ha provocado que algunos productores, ante la dificultad de vender al extranjero, comiencen a ofrecer su cosecha en el mercado nacional.
Según Juan Carlos Anaya, director general del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas, el precio del tomate saladet ha caído 11% en México, lo cual beneficia, al menos por ahora, a quienes compran en los mercados locales.
‘Se siente el alivio en la cocina’
Para muchas amas de casa, esta baja representa un respiro. “Antes el kilo me salía en 28 pesos, ahora lo estoy consiguiendo hasta en 24. Ya con eso me alcanza para otras cosas”, comenta doña Lilia, quien compra cada semana en un mercado de Cancún.
Este tipo de tomate, conocido por su sabor y uso en salsas y guisados, representa el 80% de las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos, por lo que cualquier alteración en su flujo tiene consecuencias inmediatas.
En Estados Unidos el tomate se encarece
Mientras en México el tomate se abarata, en Estados Unidos ya se vende entre un 8% y 10% más caro, de acuerdo con datos del mismo grupo consultor. Además, en la frontera los precios han subido 6%, debido a los nuevos costos de exportación y la incertidumbre en el mercado.
Esto no solo afecta a los consumidores norteamericanos, sino también a los productores mexicanos que dependen de ese mercado para sus ventas.
Estados productores en la mira
Por el momento, el impacto más fuerte lo sienten los productores de Baja California, San Luis Potosí y Nuevo León, quienes están en plena temporada de cosecha.
Sin embargo, en Sinaloa, el principal productor nacional de tomate, aún no hay cultivo activo, por lo que se espera que el verdadero impacto de estos aranceles se observe hacia finales de año, cuando esa entidad entre en producción.
Manuel Cazares, presidente del Sistema Producto Tomate, considera que aún es temprano para saber qué tan grave será el efecto de este arancel, pero confía en que se logre un nuevo acuerdo con Estados Unidos antes de que termine 2025.
Recordó que anteriormente ya se habían alcanzado convenios para suspender medidas similares, aunque ahora el panorama parece más complicado.
México, proveedor principal de EU
El tomate es una de las hortalizas más importantes en el comercio agrícola entre México y Estados Unidos. Nueve de cada diez tomates que importa el país vecino vienen de aquí, según el Consejo Nacional Agropecuario. Esto representa el 55% del consumo total de tomate en territorio estadounidense, lo que pone a México como un jugador clave en este mercado.
Especialistas prevén que en 2025 México produzca 3.1 millones de toneladas métricas de tomate, de las cuales 1.83 millones se exportarían a Estados Unidos. Pero si no se elimina el arancel, esa meta podría no cumplirse, afectando tanto a productores como a la economía rural de varias regiones del país.
