El encarecimiento de la vivienda en las principales ciudades de México ha llevado a muchas personas a buscar alternativas para independizarse o mudarse sin comprometer gran parte de su ingreso mensual. En este contexto, el coliving se ha consolidado como una opción cada vez más común para reducir gastos de renta sin sacrificar ubicación ni servicios.
De acuerdo con el portal inmobiliario Inmuebles24, este modelo ya no se limita a estudiantes. Hoy también atrae a jóvenes profesionales, personas que trabajan de forma remota, recién llegados a una ciudad o quienes atraviesan una etapa de transición antes de adquirir una vivienda propia.
¿En qué consiste el coliving?
El coliving es un esquema de vivienda compartida que combina espacios privados, como habitaciones individuales, con áreas comunes que incluyen cocina, sala, comedor o lavandería. A diferencia de compartir un departamento de forma tradicional, este modelo suele ofrecer servicios integrados como internet, limpieza, mantenimiento y en algunos casos actividades comunitarias.
Julio César Mendoza, gerente comercial de Inmuebles24, explica que el coliving responde a la necesidad de vivienda flexible y accesible. Señala que también fomenta un sentido de pertenencia, ya que las personas colaboran para mantener los espacios comunes funcionales al tiempo que pueden ahorrar para una vivienda propia.

¿Permite pagar menos renta?
Al dividir gastos y compartir áreas comunes, el coliving permite acceder a zonas bien ubicadas con un costo mensual menor al de un departamento individual. Además, al incluir servicios básicos en la renta, facilita el control del presupuesto y reduce gastos inesperados.
Desde la perspectiva de las finanzas personales, este esquema ofrece mayor previsibilidad en los pagos y elimina la necesidad de contratar servicios adicionales por separado.
¿Por qué el coliving ha ganado popularidad en México?
El crecimiento del coliving está relacionado con varios factores que afectan al mercado inmobiliario y laboral. El aumento sostenido de las rentas en las grandes ciudades ha reducido las opciones accesibles para muchos inquilinos. A esto se suma la expansión del trabajo remoto, que permite mayor movilidad, y la búsqueda de estilos de vida más sostenibles y eficientes.
Otro elemento es la necesidad de convivencia y redes de apoyo, especialmente en entornos urbanos donde la soledad se ha vuelto más común. Vivir en comunidad no solo reduce costos, también mejora la experiencia cotidiana para muchos perfiles.
Alternativa para propietarios e inversionistas
El coliving no solo beneficia a quienes rentan. Para propietarios e inversionistas, representa una oportunidad de optimizar el rendimiento de un inmueble, sobre todo en zonas con alta demanda habitacional.
Mendoza señala que este modelo puede ofrecer mayor rentabilidad, aunque advierte que es fundamental contar con asesoría en temas de arquitectura, administración y fiscalidad. Una planeación adecuada permite evitar conflictos operativos y maximizar el valor del inmueble.
Para que el coliving funcione de manera eficiente, los especialistas recomiendan priorizar una buena ubicación con acceso a transporte y servicios. También es importante dividir la propiedad en habitaciones privadas cómodas y destinar espacios comunes amplios y bien equipados.
El coliving resulta ideal para personas que buscan flexibilidad, ahorro y convivencia, especialmente en etapas de cambio laboral o personal. Sin embargo, puede no ser la mejor opción para quienes priorizan privacidad absoluta o requieren una vivienda pensada para dinámicas familiares tradicionales.