Pablo Barrera se despide del futbol tras una carrera de 20 años
El futbol mexicano cierra un capítulo dorado con la despedida de Pablo Barrera, un extremo que dejó huella en cada equipo que defendió. El jugador, símbolo de velocidad y entrega, anunció oficialmente su retiro del futbol profesional al finalizar el Torneo Apertura 2025, poniendo fin a dos décadas de pasión por el balón.
Desde las canchas de cantera en Ciudad Universitaria hasta los estadios europeos, Barrera construyó una trayectoria marcada por esfuerzo, disciplina y amor al juego. Su nombre quedó grabado en la historia del futbol nacional por su aporte a Pumas, su paso por la Selección Mexicana y su participación en ligas internacionales.
El adiós anunciado junto a Querétaro
El anuncio del retiro fue realizado junto a la directiva de los Gallos Blancos de Querétaro, equipo con el que actualmente milita. En conferencia, el club reconoció la entrega y el profesionalismo del jugador, adelantando que su vínculo con la institución no terminará con su retiro.
Barrera asumirá un nuevo rol dentro del club, enfocado en la formación de jóvenes talentos, demostrando que su legado continuará fuera del terreno de juego. Su despedida será emotiva: se prevé un homenaje en el último partido del Apertura 2025, frente a su afición queretana.
De Pumas al mundo: el recorrido de un extremo histórico
Nacido futbolísticamente en las fuerzas básicas de Pumas de la UNAM, Pablo Barrera debutó en 2005, rápidamente destacando por su velocidad y capacidad para desbordar por las bandas. Fue parte fundamental en los títulos de liga obtenidos por los universitarios y pronto llamó la atención de clubes europeos.
Su talento lo llevó a vestir la camiseta del West Ham United de Inglaterra y posteriormente la del Real Zaragoza de España. En la Liga MX también defendió los colores de Cruz Azul, Monterrey y Querétaro, siempre con un estilo ofensivo y decidido.
En total, disputó más de 450 partidos oficiales y se consolidó como uno de los extremos más veloces y desequilibrantes del futbol mexicano, además de ser una figura constante en las convocatorias del Tri.
El héroe de la Copa Oro 2011
Uno de los momentos más recordados en la carrera de Barrera ocurrió en la final de la Copa Oro 2011. Aquella noche, México enfrentó a Estados Unidos en el Rose Bowl y el extremo marcó dos goles que sellaron la victoria 4-2 para el Tricolor.
Su actuación fue memorable y lo colocó como uno de los referentes ofensivos de la Selección Mexicana durante la década. Más allá de los trofeos, su entrega y carácter en la cancha le ganaron el respeto de la afición y de sus compañeros.
Una nueva etapa como formador y líder
A sus 38 años, Barrera entiende que su etapa como jugador llega a su fin, pero no así su vínculo con el futbol. Querétaro ha confirmado que el extremo continuará dentro del club en un nuevo rol institucional, probablemente en el área deportiva o de desarrollo juvenil.
Su experiencia, disciplina y liderazgo serán clave para las futuras generaciones de futbolistas, quienes verán en él un ejemplo de constancia y profesionalismo.
El final de una generación dorada
El retiro de Pablo Barrera no solo marca el cierre de su propia historia, sino el final de una generación que llevó al futbol mexicano a consolidarse en la Concacaf y a abrir puertas en Europa.
Junto a jugadores como Andrés Guardado, Héctor Moreno y Giovani dos Santos, Barrera fue parte de una camada que inspiró a una nueva ola de talentos nacionales. Su nombre quedará en la memoria del futbol mexicano como el de un guerrero incansable, símbolo de entrega y humildad.
Su despedida no es un adiós definitivo, sino el inicio de una nueva etapa para seguir contribuyendo al desarrollo del deporte que lo vio crecer.


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