México sin líderes: Japón exhibe carencias rumbo al Mundial 2026
En la memoria colectiva de la afición mexicana todavía resuenan los nombres de figuras que, en su momento, cargaron con la jerarquía del Tricolor: Cuauhtémoc Blanco, Rafael Márquez, Andrés Guardado. Hoy, esa herencia parece desvanecerse frente a una Selección Mexicana que lucha por encontrar referentes sólidos en medio de un camino lleno de dudas rumbo a la Copa Mundial de la FIFA 2026.
La ausencia de referentes en la cancha
En el amistoso contra Japón, el técnico Javier Aguirre se enfrentó a un dilema que terminó evidenciando la fragilidad del equipo. México no encontró liderazgo, ni en la experiencia de Edson Álvarez y Raúl Jiménez ni en la frescura de los más jóvenes. Japón, primer clasificado al Mundial 2026, impuso su ritmo con orden y velocidad, mientras el Tricolor se diluía entre intentos aislados de táctica fija.
El portero Luis Ángel Malagón fue el único que se mantuvo a la altura, respondiendo en momentos críticos y sosteniendo el empate sin goles. Sin embargo, la expulsión de César Montes terminó por hundir cualquier esperanza de que México tomara el control. La zaga central, junto a Johan Vásquez, sufrió con la dinámica de Wataru Endo, hoy estrella del Liverpool, y Takefusa Kubo, figura de la Real Sociedad.
Un Tri con tres capitanes en un solo partido
La falta de estabilidad quedó simbolizada en un dato insólito: México tuvo tres capitanes distintos en 90 minutos. Álvarez, sustituido por lesión; Montes, expulsado; y Johan Vásquez, que terminó portando el gafete en medio de la confusión. Ni siquiera la voz de Rafael Márquez desde la banca pudo enderezar el rumbo.
Los más de 50 mil aficionados presentes en el Coliseo de Oakland lo dejaron claro: silbidos, abucheos y frustración tras un espectáculo que dejó más dudas que certezas.
Los delanteros bajo la lupa
Si algo preocupó más que la expulsión y los silbidos fue el bajo nivel de la dupla ofensiva. Raúl Jiménez y Santiago Giménez, llamados a ser el eje de ataque en el próximo Mundial, mostraron falta de colectividad, desconexión en sus movimientos y escasa contundencia frente al arco rival. Apenas Erik Lira y Alexis Vega lograron inquietar tímidamente a Zion Suzuki, arquero nipón con raíces estadounidenses.
Una sombra rumbo al Mundial 2026
Este amistoso no fue uno más. Fue una radiografía de la Selección Mexicana: un equipo sin jerarquía, con líderes ausentes y jugadores jóvenes aún sin peso para tomar el control. Japón demostró por qué es ya una potencia consolidada en el continente asiático y México, en contraste, dejó ver que la promesa de renovación sigue sin materializarse.
Próximo rival: Corea del Sur
Mientras tanto, Corea del Sur, que derrotó 2-0 a Estados Unidos en Nueva Jersey, espera a México en su siguiente duelo amistoso. Una prueba que, de repetirse los mismos errores, podría acrecentar la desconfianza de la afición y confirmar que la jerarquía del Tri no sólo está en duda: está en riesgo de extinguirse.


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