Liberan a hinchas chilenos tras violencia en la Copa Sudamericana

Hinchas de Universidad de Chile y de Independiente protagonizaron una batalla campal en Avellaneda; tras la gresca, 104 chilenos fueron liberados por la justicia argentina.

Liberan a hinchas chilenos tras violencia en la Copa Sudamericana
Más de 100 aficionados recuperan la libertad en Argentina tras los disturbios en Avellaneda, un episodio que reabre el debate sobre la violencia en el futbol sudamericano

La noche en que el futbol se convirtió en batalla campal

El miércoles por la noche, lo que debía ser un duelo vibrante de la Copa Sudamericana entre Independiente de Avellaneda y Universidad de Chile terminó convertido en una de las páginas más oscuras de la historia reciente del futbol sudamericano.

Lo que inició como un partido de octavos de final se transformó en un enfrentamiento feroz dentro del estadio Libertadores de América, con imágenes que dieron la vuelta al mundo: palos, cuchillos, granadas de estruendo, butacas e incluso inodoros lanzados desde las tribunas.

El saldo inmediato fue devastador: 19 heridos, dos en estado grave y más de un centenar de detenidos, en su mayoría chilenos.


La liberación de los 104 hinchas chilenos

Tras casi 48 horas de incertidumbre, la justicia argentina liberó a 104 aficionados chilenos que habían sido arrestados en distintas comisarías de la provincia de Buenos Aires. Muchos de ellos denunciaron haber sido golpeados, despojados de documentos y pertenencias, y posteriormente enviados a prisión como si fueran responsables de los disturbios.

Ignacio Castro, un psicólogo chileno de 38 años, relató lo sucedido:

“En la tribuna me molieron a palos y fierros, me robaron todo. Cuando bajé a pedir ayuda a la policía, terminé en el hospital y luego detenido como uno más”.

La escena refleja el caos en el que se vieron envueltos cientos de hinchas que viajaron para apoyar a su equipo en Avellaneda.


Boric condena la violencia y exige protección para los chilenos

El presidente de Chile, Gabriel Boric, reaccionó de inmediato al confirmar la liberación de los detenidos. Desde La Moneda, aseguró que su gobierno seguirá trabajando para erradicar la violencia en el futbol, pero también para proteger los derechos de los compatriotas en el extranjero.

“Seguiremos defendiendo a los nuestros y luchando para que la barbarie no vuelva a empañar el deporte”, afirmó el mandatario.

El jueves, Boric envió a su ministro del Interior, Álvaro Elizalde, a Buenos Aires para supervisar la situación y acompañar a los heridos, algunos de los cuales permanecen hospitalizados con traumatismos severos.


Un hincha salvado de milagro

Entre los heridos más graves está un aficionado chileno que sufrió fractura cervical y traumatismo de cráneo. Según fuentes oficiales, el hombre se lanzó desde la tribuna al verse acorralado por hinchas de Independiente; un techo amortiguó la caída y le salvó la vida.

El caso simboliza el extremo de violencia al que se llegó en un estadio que debería haber sido un escenario de fútbol y no de supervivencia.


Estadio clausurado y Conmebol en la mira

La justicia argentina ordenó la clausura del estadio Libertadores de América para realizar peritajes. Las gradas quedaron marcadas por la barbarie: piedras, hierros, butacas arrancadas y restos de mampostería que fueron usados como proyectiles.

El ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, fue tajante:

“Hay manchas de sangre en las tribunas y un claro fallo de seguridad. A la Conmebol se le avisó tres veces que debía suspenderse el partido y no quiso hacerlo”.

Las críticas a la organización del encuentro y a la Conmebol se multiplican, ya que la seguridad estaba a cargo del club local.


Posibles sanciones de la Conmebol y la FIFA

La Conmebol ya anunció que actuará con “la mayor firmeza” contra los responsables, lo que abre la puerta a sanciones históricas que podrían incluir la descalificación de uno o ambos clubes.

Por su parte, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, exigió sanciones ejemplares, recordando que incidentes como este dañan gravemente la imagen del fútbol mundial.

El recuerdo inmediato es el de 2015, cuando Boca Juniors fue eliminado en octavos de final de la Copa Libertadores por un ataque con gas pimienta en un Superclásico ante River Plate.


Un problema estructural en el futbol sudamericano

Más allá del resultado judicial o deportivo, lo ocurrido en Avellaneda evidencia un problema de fondo: la violencia enquistada en el futbol sudamericano.

Los estadios, en lugar de ser espacios de fiesta, se transforman con frecuencia en escenarios de guerra donde la pasión desborda todos los límites. Boric, Infantino y autoridades argentinas coinciden: es necesario un plan conjunto para prevenir la violencia en los estadios antes de que nuevas tragedias marquen la historia del futbol

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