¡Se acabó la transparencia (o el espejismo de ella) en el arbitraje de la Liga MX! La Comisión de Árbitros, dependiente de la Federación Mexicana de Fútbol, ha decidido unilateralmente dejar de publicar los audios de las conversaciones del VAR. Esta polémica medida llega justo después del mayúsculo escándalo en el partido Tigres vs Necaxa de cuartos de final. La pregunta es inevitable: ¿Miedo a exhibir la incompetencia arbitral o hay algo mucho más oscuro detrás de este apagón informativo?
En un movimiento que ha encendido todas las alarmas sobre la integridad y transparencia del fútbol mexicano, la Comisión de Árbitros ha puesto fin a la práctica de hacer públicos los audios del VAR. Esta decisión, que se habría tomado desde la Jornada 14 del Clausura 2025, a principios de abril, se ha mantenido en un discreto segundo plano hasta que la presión por recientes polémicas la ha sacado a la luz.
La justificación oficial para este retroceso en la transparencia es, según se ha filtrado, «no exhibir a los silbantes». Una excusa que suena a protección corporativa y que ha indignado a aficionados y analistas, especialmente tras el controvertido gol validado a Tigres en el último minuto de su eliminatoria contra Necaxa, una decisión del árbitro Marco Antonio ‘Gato’ Ortiz que definió el pase a semifinales y cuyos audios del VAR nunca vieron la luz.
Fuentes cercanas al Club Necaxa han revelado que, tras una reunión con la propia Comisión de Árbitros, la sensación en el equipo es que si dichos audios se publicaran, la Comisión quedaría gravemente expuesta, ya que la revisión de las jugadas no se habría realizado con el rigor debido. Esta situación contrasta notablemente con la práctica en otras ligas importantes, como La Liga española, donde, a pesar de las polémicas, se suelen publicar los audios para justificar las decisiones arbitrales.
David Medrano, periodista deportivo: «Desde hace algunas semanas la Comisión de Arbitraje decidió no publicar los audios del VAR en jugadas polémicas para no exhibir a los árbitros. Sería bueno que se hicieran públicos los de Tigres vs Necaxa.»
Esta opacidad autoimpuesta por la FMF no hace más que alimentar las teorías de conspiración, las sospechas de favoritismos e incluso de corrupción, dañando profundamente la credibilidad de la Liga MX.
Al proteger a sus árbitros de esta manera , la FMF no solo genera una justificada desconfianza en los aficionados, sino que también podría estar incubando un problema aún mayor: la complacencia y la falta de una genuina rendición de cuentas dentro del gremio arbitral.
Si los errores no se exponen y analizan públicamente (al menos las conversaciones que llevaron a ellos), y la justificación es simplemente «no exhibir» a los responsables , se pierde una herramienta fundamental de aprendizaje y de presión para la mejora continua.
Los árbitros podrían sentirse menos compelidos a alcanzar la excelencia si saben que sus errores, por graves que sean, no tendrán un escrutinio público detallado a través de la revelación de los audios del VAR. Esto podría llevar a una peligrosa espiral descendente en la calidad del arbitraje mexicano.
