Lamine Yamal: el juvenil que en un minuto cambió el destino del Barça
El fútbol es de momentos. Algunos duran noventa minutos, otros apenas un par de segundos. Y este fin de semana, bastó solo un minuto para que Lamine Yamal, con 18 años recién cumplidos, transformara una noche complicada en un espectáculo inolvidable para los culés. En el Estadio Olímpico de Montjuic, el joven de Rocafonda no solo fue un revulsivo: fue el alma del cambio, el hilo conductor de una remontada que reafirma que en su zurda hay magia, pero también madurez.
Un inicio complicado para el Barça frente a una Real Sociedad decidida
Todo empezó con nervios. El Barcelona, que venía de semanas de altibajos y exigencias, recibió en casa a una Real Sociedad peligrosa y valiente. La visita golpeó primero con Álvaro Odriozola al minuto 30, tras varias intervenciones salvadoras del arquero Álex Remiro. El gol fue un golpe duro para los dirigidos por Hansi Flick, que intentaban pero no lograban doblegar a una defensa bien organizada.
Remiro parecía imbatible. Detuvo intentos de Lewandowski y Rashford con reflejos de élite. Pero a tres minutos del descanso, un balón parado encontró a Jules Koundé, quien con asistencia de Rashford, empató el encuentro. El 1-1 alivió a los locales, pero el peligro no desapareció.
La entrada de Yamal y el instante en que cambió todo
Con el partido estancado, Flick movió su ajedrez. Al 57′, Lamine Yamal ingresó por Roony Bardghji. Y en su primer balón tocado, dejó huella. Un desborde eléctrico por derecha, dejando en evidencia a Sergio Gómez, acabó en un centro preciso. Robert Lewandowski remató desde el borde del área; el poste lo negó al inicio, pero el rebote selló el 2-1. La remontada comenzaba.
Pero Yamal no se conformó con una acción. Al 73’, anotó un tercer gol que fue anulado por un fino fuera de lugar. Minutos después, al 84’, volvió a encarar, esta vez combinando con Ferran Torres, quien habilitó a Lewandowski. El polaco, increíblemente, estrelló su disparo en el travesaño desde dentro del área. Fue una jugada coral que merecía terminar en la red.
Un Lewandowski errático pero determinante, guiado por la juventud
A pesar del fallo, Lewandowski fue protagonista. Su gol (con algo de fortuna) dio tranquilidad al equipo, y su movilidad dentro del área obligó a la defensa rival a mantenerse en tensión. Sin embargo, fue Yamal quien marcó la diferencia, no solo con números, sino con su capacidad de desequilibrio. Su desborde natural, su visión para asociarse y su determinación en los duelos individuales elevaron el ritmo del partido.
Kubo, el susto final y la importancia de saber resistir
La Real Sociedad no se rindió. Take Kubo, una de sus figuras, estuvo a punto de silenciar Montjuic con un disparo al travesaño. La suerte —o el destino— estaba del lado del Barça esta vez. A pesar de haber sufrido, los culés supieron resistir y defender la ventaja, algo que no siempre lograban en partidos cerrados.
Victoria clave para la cima y la moral rumbo a la Champions
Este resultado no fue uno más. Con la caída del Real Madrid ante el Atlético, el Barcelona se colocó líder de LaLiga. Más que un tema numérico, la victoria es un impulso emocional en el momento más oportuno. El próximo miércoles se enfrentarán al PSG, actual campeón de Europa, por la Jornada 2 de la Champions League. Un duelo decisivo donde la energía de Yamal podría volver a ser clave.
Después, en LaLiga, visitarán a un Sevilla combativo el domingo. Cada partido cuenta y cada punto puede definir la temporada.
Lamine Yamal: mucho más que una promesa
Lo de Yamal ya no es solo “potencial”. Es presente. Es desequilibrio puro. Es creatividad que desborda esquemas. Es valentía de quien juega como si tuviera diez años de experiencia. Con solo 18 años, está asumiendo un rol protagónico en un club que exige excelencia cada semana.
En partidos apretados, cuando las piernas pesan y los espacios se cierran, jugadores como él son los que marcan la diferencia. Porque el fútbol de élite no se gana solo con táctica: se gana con talento que aparece cuando más se necesita.
Hansi Flick acierta en el momento justo
El técnico alemán entendió que necesitaba algo más que posesión. Necesitaba chispa. El cambio de Yamal por Bardghji fue el punto de inflexión. Le dio libertad, espacio y confianza. Yamal respondió como lo hacen los grandes: cambiando el partido desde el primer toque.
Este tipo de decisiones consolidan el estilo de un entrenador que sabe que en su banquillo hay armas listas para marcar la historia.
Conclusión: un Barça joven, valiente y con hambre
La victoria frente a la Real Sociedad fue más que tres puntos. Fue la muestra de que el Barcelona de Hansi Flick empieza a encontrar su identidad. Con pilares veteranos como Lewandowski y savia nueva como Yamal, el equipo tiene equilibrio, velocidad y recursos.
Los próximos desafíos exigirán aún más, pero si algo quedó claro esta jornada es que Lamine Yamal no es el futuro del Barça… es su presente.


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