Kenia Lechuga gana bronce mundial y cierra temporada histórica en remo
No todos los días una atleta logra mantenerse en la élite de su deporte durante casi una década. Y mucho menos en una disciplina tan exigente como el remo. A sus 31 años, Kenia Lechuga no solo sigue compitiendo al más alto nivel: también sigue ganando. La remera originaria de Monterrey logró la medalla de bronce en el Campeonato Mundial de Shanghái 2024 en la categoría de sculls individual ligero (LW1x), reafirmando su estatus como una de las mejores del mundo.
Un podio ganado con fuerza, estrategia y corazón
La competencia no fue sencilla. Desde el inicio, Lechuga demostró que no había viajado a China solo a competir, sino a pelear por el podio. Dominó con autoridad los primeros mil metros, marcando el ritmo y dejando claro por qué es una de las favoritas en cada justa internacional. Sin embargo, la segunda mitad de la prueba presentó otro reto: mantener la cabeza fría cuando las rivales empezaban a acercarse. Fue entonces cuando la estadounidense Michelle Sechser y la china Dandan Pan apretaron el paso. Kenia no se dejó intimidar. Con un tiempo final de 7:32.23, cruzó la meta en tercer lugar, sellando una de las carreras más memorables de su carrera.
De Río a París: una trayectoria olímpica sólida
Con participaciones en los Juegos Olímpicos de Río 2016, Tokio 2020 y París 2024, Lechuga se ha convertido en un símbolo del remo mexicano. Pero más allá de las cifras, lo que define su carrera es la constancia, la resiliencia y la evolución. En 2023 fue subcampeona mundial en Belgrado, y ahora, en 2024, se mantiene entre las mejores del planeta. Lo suyo no es casualidad: es el resultado de años de trabajo, sacrificios y disciplina.
Una temporada perfecta: dos oros y un bronce mundial
El año 2024 ha sido particularmente brillante para Lechuga. En junio, subió a lo más alto del podio en dos Copas del Mundo: una en Varese, Italia, y otra en Lucerna, Suiza. Esas victorias la consolidaron como favorita rumbo al Mundial de Shanghái. Y aunque el oro esta vez no llegó, el bronce sabe a gloria en una temporada donde su nivel físico y mental ha tocado techo. Así lo expresó ella misma en redes sociales, agradeciendo a su equipo y reconociendo el crecimiento vivido este año.
Preparación al límite: concentración en altura y mentalidad fuerte
Antes del Mundial, Kenia realizó un campamento de preparación en altitud en Shanghái. Una estrategia que demostró ser acertada. Pulió cada detalle técnico y físico para llegar al 100 % a la competencia. Su desempeño no solo reflejó fortaleza física, sino también una inteligencia táctica digna de una atleta experimentada. El cierre en la semifinal, donde terminó a solo cuatro centésimas del primer lugar, fue muestra de su capacidad para rendir bajo presión.
México presente en el Mundial con siete atletas
La delegación mexicana en el Campeonato Mundial de Remo 2024 estuvo compuesta por siete deportistas, quienes compitieron en distintas categorías olímpicas y de peso ligero. Entre ellos, Alexis López también representó al país, aunque no logró avanzar a la final tras quedar quinto en su semifinal. La competencia reunió a más de 900 atletas de 56 países, convirtiéndose en uno de los eventos más exigentes del calendario internacional.
Un legado que sigue creciendo
Cada vez que Kenia Lechuga sube a un podio, lo hace representando a un país que no suele figurar en las aguas internacionales del remo. Y sin embargo, ahí está ella, ondeando la bandera tricolor y luciendo su característico moño en el cabello. Su carrera no solo es una historia de éxito personal, sino también una inspiración para nuevas generaciones de atletas mexicanos que sueñan con llegar lejos en disciplinas poco mediáticas pero profundamente exigentes.
Descanso breve, metas grandes
Lechuga ha anunciado que tomará unos días de descanso antes de regresar a los entrenamientos. Su mirada ya apunta a los próximos desafíos internacionales. No se trata solo de ganar medallas. Se trata de seguir construyendo una carrera que ya es histórica. Con cada competencia, con cada remada, Kenia demuestra que la verdadera grandeza se construye con constancia, pasión y visión de largo plazo.


TE PODRÍA INTERESAR