El Real Madrid volvió a demostrar por qué es el club más temido de Europa al firmar una noche que quedará grabada en la memoria de sus aficionados. Real Madrid ofreció una auténtica exhibición ofensiva al golear 6-1 al AS Monaco en el estadio Santiago Bernabéu, un resultado que lo coloca en la cima de la clasificación general de la nueva Fase Liga de la UEFA Champions League 2025-26.
El Real Madrid no solo ganó, sino que convenció con un fútbol total que combinó velocidad, precisión y un hambre de gol que hizo temblar a su rival. La atmósfera en el Bernabéu fue de celebración anticipada, como si cada jugada anunciara que el equipo blanco está listo para escribir otro capítulo glorioso en su historia europea.
Desde el primer minuto, Real Madrid salió decidido a imponer condiciones. La presión alta ahogó la salida del Monaco y cada recuperación se transformó en una amenaza inmediata. Real Madrid encontró el gol temprano y, a partir de ahí, no soltó el control del partido. La circulación del balón fue fluida, los desmarques constantes y la conexión entre líneas resultó letal. La sensación en las gradas era clara: se avecinaba una goleada.
Una noche de figuras en el Bernabéu
Kylian Mbappé fue uno de los grandes protagonistas al firmar un doblete que encendió al público. Real Madrid encontró en el delantero francés a un ejecutor implacable, siempre bien posicionado y con una frialdad que recordó a los grandes goleadores que han vestido la camiseta blanca. Vinícius Júnior, por su parte, fue una pesadilla constante para la defensa monegasca. Real Madrid explotó su velocidad por las bandas y su capacidad para desequilibrar en el uno contra uno.
Jude Bellingham también se hizo presente en el marcador, confirmando que su influencia va mucho más allá del mediocampo. Real Madrid encontró en el inglés a un futbolista total, capaz de recuperar, asistir y llegar al área con peligro. La ofensiva no levantó el pie del acelerador en ningún momento, reflejando un dominio absoluto durante los 90 minutos.
El golpe de autoridad en la Fase Liga
Con esta goleada, Real Madrid llegó a 15 puntos y se mantiene entre los líderes de la tabla, muy cerca de asegurar una posición privilegiada rumbo a la siguiente fase. Real Madrid entendió la importancia de esta jornada y no dejó espacio para la duda. Cada gol fue un mensaje directo a sus rivales: el equipo blanco no está dispuesto a ceder terreno en esta edición del torneo continental.
La nueva Fase Liga ha cambiado la dinámica de la Champions League, pero Real Madrid parece haberse adaptado mejor que nadie. La regularidad y la contundencia han sido sus principales armas, y el margen de error se reduce cuando se acerca el cierre de esta instancia.
Arsenal también manda un mensaje en Europa
Mientras Real Madrid celebraba en casa, el Arsenal firmaba otro triunfo de alto impacto al vencer 3-1 al Inter en San Siro. Aunque los reflectores apuntaron al Bernabéu, el conjunto dirigido por Mikel Arteta mostró personalidad y eficacia desde el inicio. Gabriel Jesus fue la figura al marcar dos goles en la primera mitad, consolidando el dominio de los londinenses.
El control del partido fue mayormente del Arsenal, que amplió la ventaja en el complemento y supo manejar el cierre del encuentro pese al descuento del conjunto italiano. Con este resultado, los Gunners alcanzaron los 21 puntos, mantienen paso perfecto tras siete jornadas y se consolidan como líderes absolutos de la Fase Liga.
Dos gigantes en la cima
A una fecha del cierre de esta instancia, Arsenal y Real Madrid encabezan la clasificación y llegan con margen para asegurar posiciones clave de cara al sorteo de la siguiente ronda. Real Madrid sabe que cada punto es oro en esta etapa y que terminar entre los primeros lugares puede marcar la diferencia en el camino hacia la final.
La narrativa de esta Champions League empieza a tomar forma: dos equipos en estado de gracia, uno desde España y otro desde Inglaterra, marcando el ritmo del torneo. Real Madrid, fiel a su tradición, aparece en el momento justo para imponer respeto.
La conexión Mbappé–Vinícius
Uno de los aspectos más celebrados por los aficionados fue la sociedad entre Mbappé y Vinícius. Real Madrid encontró en esa dupla una combinación letal que mezcla velocidad, técnica y definición. Cada vez que ambos tocaban el balón, el estadio se ponía de pie. La defensa del Monaco nunca logró encontrar la fórmula para detenerlos.
La química entre ambos parece crecer partido a partido. Real Madrid apuesta fuerte por este ataque que promete marcar época. Y noches como esta refuerzan la idea de que el equipo blanco ha dado un salto cualitativo en su capacidad ofensiva.
Bellingham, el motor silencioso
Aunque los goles se llevaron los aplausos, el trabajo de Bellingham fue igual de determinante. Real Madrid se sostuvo en su capacidad para conectar líneas y llegar al área rival con sorpresa. El inglés es ese tipo de jugador que eleva el nivel de todo el equipo sin necesidad de reflectores constantes.
En cada transición, Real Madrid encontró en él una salida limpia y una presencia intimidante en el último tercio del campo. Su gol fue la confirmación de una actuación completa.
Un Bernabéu que sueña en grande
La noche terminó con una ovación cerrada. Real Madrid se retiró del campo sabiendo que había dado un paso firme hacia la siguiente fase. El público, consciente de lo que había presenciado, comenzó a soñar con otra campaña memorable en Europa.
La Champions League tiene algo especial cuando el equipo blanco entra en ritmo. Y ahora, con una plantilla repleta de talento y hambre de gloria, Real Madrid parece haber encontrado el equilibrio perfecto entre juventud y experiencia.
La última jornada, un trámite decisivo
Con solo una fecha por disputarse, Real Madrid llega con margen para asegurar su posición privilegiada. El objetivo es claro: cerrar esta Fase Liga en la cima y evitar cruces complicados en la siguiente ronda.
La confianza está por las nubes, pero el cuerpo técnico sabe que no hay lugar para la relajación. Real Madrid ha aprendido a lo largo de su historia que cada partido en Europa se juega como una final.
Un mensaje al continente
Más allá de los números, la goleada al Monaco fue un mensaje directo al resto de Europa. Real Madrid no solo compite, domina. Real Madrid no solo gana, aplasta cuando es necesario.
En una Champions League que promete emociones fuertes, el equipo blanco vuelve a colocarse en el centro de la escena. Y si algo dejó claro esta jornada es que Real Madrid está listo para pelear, una vez más, por la corona continental.


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