El futbol mexicano despide a una de sus figuras más emblemáticas. Javier Sánchez Galindo, conocido como el Pierna Fuerte, falleció a los 77 años debido a complicaciones de salud. Su nombre está escrito con letras de oro en la historia de equipos como Cruz Azul, América y la selección mexicana, donde dejó huella con su carácter aguerrido y una carrera repleta de títulos.
Un lateral que se ganó el respeto a base de carácter
Sánchez Galindo nunca fue un jugador discreto. Su estilo duro y decidido lo convirtió en un lateral izquierdo temido en el futbol mexicano de los años 70. Si bien sus rivales lo acusaban de cometer más faltas de lo normal, lo cierto es que su entrega y oficio lo catapultaron como uno de los defensores más importantes de su generación.
Apodado el Pierna Fuerte, no dudaba en arriesgar el físico en cada disputa. Esa personalidad fue clave para que lograra consolidarse como referente en los clubes más grandes del país.
La época dorada con Cruz Azul
Con Cruz Azul, Javier Sánchez Galindo alcanzó la cúspide de su carrera. Formó parte del mítico plantel que marcó una era en el futbol mexicano. Entre sus logros destacan:
- Cinco títulos de Liga MX.
- Una Copa México.
- Dos trofeos de Campeón de Campeones.
- Tres títulos de la antigua Copa Concacaf.
En 2022, durante una de sus últimas entrevistas, recordaba aquellos años gloriosos en los que coincidió con compañeros como Fernando Bustos, Javier Guzmán, Cesáreo Victoriano y Octavio Muciño. “Costó mucho trabajo conseguir esos logros, pero lo hicimos con mucho corazón y compañerismo. Por lo menos un 70% de aquel Cruz Azul formaba parte de la selección mexicana”, señaló orgulloso.
Con la camiseta celeste disputó 250 partidos y marcó 23 goles, cifras que lo colocan como uno de los símbolos de la época más ganadora de La Máquina.
Brillo internacional con la selección mexicana
El legado de Sánchez Galindo también se extendió al plano internacional. Con la selección mexicana, participó en los Juegos Olímpicos de 1968, donde el Tricolor finalizó en un histórico cuarto lugar.
Tres años después, en 1971, formó parte del equipo que conquistó el Campeonato de Naciones de Concacaf, torneo que más tarde se transformaría en la actual Copa Oro. Estos logros consolidaron su imagen como un jugador clave en la defensa del futbol mexicano de esa época.
De Guadalajara al América: una carrera polémica y exitosa
Tras brillar con Cruz Azul, en 1974 fichó por Chivas de Guadalajara, aunque solo permaneció una temporada sin alcanzar títulos. Su posterior paso al América, eterno rival del Rebaño Sagrado, generó críticas, pero también le permitió volver al éxito.
Con las Águilas ganó:
- Un campeonato de Liga MX (1976).
- Un Campeón de Campeones (1976).
- La Concacaf (1977).
- La Copa Interamericana (1978).
Su capacidad para adaptarse a distintos equipos y mantenerse competitivo en todos ellos es parte de lo que cimentó su condición de leyenda del futbol mexicano.
Etapa final junto a Cruyff y retiro en México
En la recta final de su carrera, Sánchez Galindo emigró a Estados Unidos para jugar con Los Ángeles Aztecs en 1979, donde coincidió con el legendario Johan Cruyff. Posteriormente regresó a México para defender la camiseta de los Coyotes de Nezahualcóyotl, club en el que anunció su retiro en la temporada 1981-1982.
Su trayectoria acumuló un total de 16 títulos oficiales, lo que lo coloca como el quinto futbolista más laureado de la historia del futbol mexicano.
Reacciones y legado de un histórico
El fallecimiento de Javier Sánchez Galindo generó múltiples reacciones en el mundo del futbol. Cruz Azul, institución con la que alcanzó su mayor esplendor, publicó un mensaje en redes sociales: “Expresamos nuestro más sentido pésame y deseamos pronta resignación a sus familiares y seres queridos”.
Para la afición, su nombre permanecerá ligado a las finales memorables de los años 70, como la de 1971 ante Atlético Español, donde su entrega en la cancha fue determinante.
El adiós de Javier Sánchez Galindo significa la partida de un futbolista que definió una era. Con su carácter férreo, títulos en los clubes más grandes y aportaciones a la selección nacional, se convirtió en un referente del futbol mexicano.
Su legado no solo se mide en los campeonatos conquistados, sino en la pasión con la que defendió cada camiseta. Para Cruz Azul, América, la selección mexicana y el futbol en general, el Pierna Fuerte será recordado como un símbolo de entrega, esfuerzo y gloria.


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