Christian Horner, el estratega detrás de la era dorada de Red Bull, ha sido despedido de su puesto como jefe de equipo con efecto inmediato. La noticia, confirmada por medio de un comunicado de Racing Bulls —el segundo equipo de la escudería austriaca—, marca el fin de una era que comenzó en 2005 y que transformó a Red Bull en una de las franquicias más dominantes de la Fórmula 1.
En su lugar, Laurent Mekies, hasta ahora al frente de Racing Bulls, será el nuevo jefe de Red Bull Racing. El relevo se completa con Alan Permane, quien tomará las riendas del equipo B, dando inicio a una nueva etapa de reestructuración total en la casa de Milton Keynes.
14 títulos, una polémica y una caída de rendimiento
El legado de Horner es incuestionable: bajo su liderazgo, Red Bull conquistó seis campeonatos de constructores y ocho títulos de pilotos, cuatro con Sebastian Vettel y cuatro con Max Verstappen. Sin embargo, los últimos meses no han sido fáciles para el británico.
Su despido se da poco más de un año después de que una investigación interna lo absolviera de acusaciones de conducta inapropiada por parte de una empleada de la compañía. Aunque fue exonerado, el escándalo dejó grietas en la estructura directiva que ahora se hacen visibles.
Además, Red Bull ha perdido competitividad. En la temporada actual, McLaren ha tomado el control del campeonato, y su piloto estrella, Max Verstappen, se encuentra a 69 puntos del líder, Oscar Piastri. En el campeonato de constructores, Red Bull ha caído al cuarto lugar, por detrás de McLaren, Ferrari y Mercedes.
2026: un futuro incierto sin Horner, Newey ni Honda
La salida de Horner se suma a otras pérdidas estratégicas que debilitan a la escudería. Red Bull se prepara para el gran cambio técnico y de motores en 2026, pero lo hará sin dos de sus figuras clave: Adrian Newey, genio aerodinámico ya al servicio de Aston Martin, y Honda, proveedor de motores que cederá su lugar a Ford en una arriesgada alianza tecnológica.
En apenas un año, Red Bull también ha visto partir a Jonathan Whitley, otro histórico del equipo, ahora con Kick Sauber, donde ya da resultados visibles como el reciente podio de Nico Hülkenberg.
¿Se va Verstappen? Mercedes intensifica los rumores
A esta inestabilidad se suma un elemento más que podría dinamitar el proyecto Red Bull: la posible salida de Max Verstappen. El tricampeón del mundo tiene contrato hasta 2028, pero los rumores que lo vinculan con Mercedes no cesan. Su relación con Toto Wolff es fluida y cordial, y la salida de Horner podría ser el empujón definitivo para considerar un cambio de colores.
En el reciente GP de Gran Bretaña, estos rumores cobraron fuerza. Aunque Verstappen ha evitado declaraciones contundentes, fuentes cercanas al paddock aseguran que el ambiente en Red Bull ya no es el mismo desde la cascada de salidas.
¿Renacer o desmoronarse? Red Bull ante su mayor desafío
Red Bull Racing no solo pierde a su rostro más visible, sino también a un gestor que supo construir un imperio en dos décadas. Ahora, con Laurent Mekies al frente, la escudería deberá reinventarse mientras encara uno de los ciclos técnicos más exigentes en la historia de la Fórmula 1.
La pregunta que flota en el aire es clara: ¿será este el principio del fin de Red Bull como potencia dominante o el inicio de una nueva era?


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