La imagen de Lucas Paquetá llorando desconsoladamente tras una amarilla en el West Ham-Tottenham da la vuelta al mundo. ¿Es la señal definitiva de la presión insoportable por la investigación de apuestas que pende sobre él?
El fútbol a veces muestra su cara más cruda y humana en los momentos menos esperados. Sucedió este 4 de mayo en el London Stadium: corría el minuto 73 del empate entre West Ham y Tottenham cuando Lucas Paquetá cometió una falta y recibió una tarjeta amarilla. Lo que siguió no fue la típica protesta, sino un llanto desconsolado.
Las cámaras captaron al mediocampista brasileño visiblemente afectado, secándose las lágrimas con la camiseta mientras sus compañeros intentaban consolarlo. Poco después, su técnico, Graham Potter, lo sustituyó. El partido terminó 1-1, pero la imagen imborrable fue la del jugador quebrado emocionalmente.
¿Por qué lloraba Paquetá? La sombra de las apuestas
La reacción de Paquetá no tardó en vincularse en redes sociales y medios a la grave investigación que la Federación Inglesa (FA) mantiene abierta sobre él por presuntas irregularidades relacionadas con apuestas deportivas.
Desde que el Daily Mail destapó el caso, se sospecha que el jugador podría haberse hecho amonestar intencionadamente en varios partidos para cumplir con cuotas específicas en casas de apuestas.
Circulan videos que, según algunos, muestran a Paquetá cometiendo faltas «innecesarias» en minutos finales, alimentando la teoría de la manipulación. La presión mediática y la posibilidad de una sanción severa que podría truncar su carrera parecen estar pasando factura al brasileño.
La defensa del entrenador y la incertidumbre
Tras el partido, Graham Potter salió en defensa de su jugador, asegurando que Paquetá está «absolutamente bien» y destacando su compromiso. Potter atribuyó la frustración del jugador a la difícil situación del equipo en la Premier League.
«Es un ser humano, no es perfecto, pero me encanta. Ha dado todo en circunstancias difíciles.» – Graham Potter sobre Paquetá.
Sin embargo, la defensa del técnico no aplaca las dudas. El llanto de Paquetá, interpretado por muchos como una señal de culpabilidad o, al menos, de una angustia extrema, intensifica la polémica. Mientras la investigación de la FA sigue su curso, el futuro de Paquetá es incierto.
Este incidente subraya la creciente preocupación por la influencia de las apuestas en la integridad del deporte y las devastadoras consecuencias personales que pueden acarrear estos escándalos. ¿Crees que el llanto de Paquetá está relacionado con la investigación? ¡Deja tu opinión!
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