Venecia es uno de los destinos más soñados del mundo, pero también uno de los más concurridos. Las multitudes que inundan la Plaza de San Marcos y el Puente de Rialto pueden convertir un paseo romántico en una experiencia agobiante. Afortunadamente, con algunos trucos es posible recorrer la ciudad de los canales disfrutando de su esencia y evitando aglomeraciones para vivir un viaje inolvidable.
Planificar bien tus horarios, explorar barrios menos turísticos y moverte como un local son claves para conocer Venecia en su faceta más auténtica y relajada.
Visita temprano o al atardecer
El consejo número uno para evitar multitudes en Venecia es ajustar tus horarios. Los cruceros y excursiones organizadas llegan entre 10:00 y 15:00 horas, cuando los principales sitios se llenan. Por eso, comienza tu día al amanecer o planifica tus visitas importantes después de las 18:00, cuando la mayoría de turistas diarios ya se han ido.
Madrugar te permitirá ver la Plaza de San Marcos casi vacía y admirar el Gran Canal en calma, mientras el sol ilumina los palacios venecianos.
Aléjate de las rutas turísticas clásicas
Venecia es mucho más que San Marcos y Rialto. Barrios como Cannaregio, Dorsoduro y Castello ofrecen una atmósfera auténtica, con calles tranquilas, plazas locales y bares frecuentados por venecianos.
En Cannaregio, por ejemplo, puedes pasear por el gueto judío, uno de los más antiguos de Europa, y comer cicchetti (tapas venecianas) en bares tradicionales. En Dorsoduro, disfruta de museos como la Gallerie dell’Accademia y la Punta della Dogana con menos visitantes.
Descubre islas menos visitadas
Más allá de Murano y Burano, existen otras islas que te permitirán vivir la laguna de Venecia sin multitudes. Por ejemplo:
- Torcello: una isla casi desierta llena de historia, con una catedral medieval y paisajes rurales.
- San Giorgio Maggiore: desde el campanario de su basílica tendrás una de las mejores vistas de Venecia, con mucho menos público que en la torre de San Marcos.
- Sant’Erasmo: la “huerta de Venecia”, ideal para paseos en bicicleta y degustar productos locales.
Usa el vaporetto como un local
En lugar de tomar taxis acuáticos turísticos, utiliza el vaporetto, el transporte público de Venecia. Las líneas 1 y 2 recorren el Gran Canal y te ofrecen un paseo económico con vistas espectaculares. Compra un pase de 24 o 48 horas si planeas varios trayectos; ahorrarás dinero y tendrás libertad para moverte por la laguna.
Hospédate en zonas tranquilas
Para vivir Venecia como un veneciano y dormir lejos del bullicio, elige alojamientos en barrios residenciales como Sant’Elena, en el extremo este de la ciudad, donde hay parques y un ambiente más relajado. Desde allí puedes caminar o tomar un vaporetto al centro en pocos minutos.
Disfruta la gastronomía local sin prisas
Evita restaurantes en calles principales con menús turísticos; mejor adéntrate en pequeñas callejuelas para encontrar osterias y bacari donde locales comen pasta fresca, mariscos o risotto al nero di seppia a precios más razonables. Prueba el spritz, bebida típica veneciana, y acompáñalo con cicchetti para cenar como un verdadero habitante de la laguna.
Visitar Venecia sin multitudes es posible si planificas tu viaje con inteligencia: madruga, recorre barrios menos conocidos, aprovecha el transporte público y busca experiencias auténticas lejos de los grandes grupos de turistas. Así, descubrirás la belleza y el romanticismo de la ciudad de los canales tal como la viven sus habitantes.
