Pocas ciudades en Italia sorprenden tanto como Turín (Torino), una urbe que combina elegancia, historia y modernidad en un entorno que aún permanece fuera del radar de muchos viajeros. Antigua capital del Reino de Saboya y primera capital de la Italia unificada, Turín destaca por sus palacios, cafés históricos, arquitectura barroca y su papel pionero en la industria automotriz.
Además, es cuna del chocolate gianduia, el aperitivo a la turinesa y algunos de los museos más fascinantes de Italia. Descubrir Turín es sumergirse en un ambiente aristocrático y vibrante a la vez.
Plaza Castello: el corazón de la elegancia piamontesa
Empieza tu recorrido en la Piazza Castello, rodeada de algunos de los edificios más emblemáticos de la ciudad: el Palazzo Reale, el Palazzo Madama y la Biblioteca Real, donde se guarda el famoso Autorretrato de Leonardo da Vinci.
En esta plaza se respira la majestuosidad de Turín, con elegantes cafés como el Caffè Mulassano o el Baratti & Milano, donde se puede probar el tradicional bicerin, una bebida caliente de café, chocolate y crema que es símbolo de la ciudad.
Museos únicos en Italia
Turín alberga museos de clase mundial que atraen a viajeros curiosos. Entre ellos destaca el Museo Egipcio de Turín, considerado el más importante del mundo después de El Cairo, con una colección impresionante de momias, estatuas y objetos funerarios.
Otro imperdible es el Museo Nacional del Cine, ubicado en la Mole Antonelliana —el icónico edificio de la ciudad—, donde se explora la historia del séptimo arte con exhibiciones interactivas y una panorámica espectacular desde el mirador.
La pasión por el chocolate y el gianduia
Turín es la capital italiana del chocolate. Aquí nació el gianduia, un delicioso chocolate con avellanas que dio origen a la Nutella. Para los golosos, visitar chocolaterías como Guido Gobino o Peyrano es una experiencia imprescindible.
Durante el festival Cioccolatò, que suele celebrarse en noviembre, la ciudad se llena de puestos y actividades en torno al chocolate artesanal, ofreciendo degustaciones y talleres para todas las edades.
Lingotto y la historia automotriz
Turín es la cuna de la industria automotriz italiana gracias a Fiat, fundada aquí en 1899. El antiguo complejo industrial de Lingotto alberga hoy un centro cultural con galerías, tiendas y el famoso pista de pruebas sobre el techo, donde los autos solían probarse a gran velocidad. Visitar Lingotto es entender la relación de Turín con la innovación y el diseño industrial.
El Parque del Valentino y el Borgo Medievale
A orillas del río Po se extiende el Parco del Valentino, un espacio verde ideal para caminar, andar en bicicleta o disfrutar de un picnic. Dentro del parque se encuentra el Borgo Medievale, una recreación de un pueblo del siglo XV construida en 1884 para la Exposición General Italiana, que hoy es un pintoresco rincón para pasear y tomar fotos.
Gastronomía y aperitivo a la turinesa
Turín es famosa por sus trattorias que sirven platos típicos piamonteses como el vitello tonnato, los agnolotti y la bagna cauda. Pero el verdadero ritual local es el aperitivo, que en Turín se ofrece en decenas de bares con buffets abundantes de tapas, pasta y ensaladas al pedir una bebida como un vermut —otra creación turinesa— o un cóctel Negroni.
Entre los barrios más animados para disfrutar del aperitivo están San Salvario y el Quadrilatero Romano, donde la vida nocturna es joven y vibrante.
Con su elegancia aristocrática, museos de primer nivel, pasión por el chocolate y un ambiente cosmopolita, Turín es una de las grandes joyas desconocidas del norte de Italia. Perfecta para quienes buscan un destino auténtico, cultural y sabroso, Turín ofrece experiencias inolvidables que la convierten en parada obligada para cualquier amante de Italia.
