Bolonia y su vibrante vida estudiantil: descubre la ciudad universitaria más antigua de Europa


Bolonia, capital de Emilia-Romaña, es mucho más que su famosa salsa ragú. Conocida como “La Dotta” (la sabia) por albergar la universidad más antigua de Europa, “La Rossa” por el color de sus edificios y “La Grassa” por su deliciosa gastronomía, es una ciudad que combina historia, cultura y una vibrante vida estudiantil que la llena de energía.

Fundada en 1088, la Universidad de Bolonia ha sido cuna de saber y libertad de pensamiento durante siglos. Hoy, sus calles están llenas de jóvenes de todo el mundo que aportan dinamismo y diversidad a una ciudad donde la tradición y la modernidad conviven en perfecta armonía.

Un paseo por la historia universitaria

Recorrer el Archiginnasio, antigua sede de la universidad, es imprescindible para comprender el legado intelectual de Bolonia. Su Teatro Anatómico, un auditorio de madera tallada donde se realizaban disecciones públicas, es una joya arquitectónica que transporta al visitante al Renacimiento.

También vale la pena visitar la Biblioteca Universitaria y los claustros, donde los escudos heráldicos de antiguos estudiantes decoran paredes y techos, creando un ambiente único.

Torres medievales y vistas de postal

Bolonia es famosa por sus torres medievales, que en el siglo XIII llegaron a sumar más de 100, construidas por familias nobles como símbolo de poder. Hoy se conservan alrededor de 20, siendo las más icónicas las Torres Asinelli y Garisenda. Si te animas a subir los 498 escalones de la Torre Asinelli, serás recompensado con una vista panorámica inigualable de la ciudad y las colinas que la rodean.

La Piazza Maggiore: el corazón de Bolonia

La Piazza Maggiore es el centro neurálgico de la ciudad, rodeada de edificios históricos como la Basílica de San Petronio, el Palazzo del Podestà y el Palazzo d’Accursio. Este gran espacio peatonal es punto de encuentro de estudiantes, turistas y locales, ideal para disfrutar del ambiente, tomar un café o admirar la Fuente de Neptuno, uno de los símbolos de Bolonia.

Portici: los soportales más largos del mundo

Una de las señas de identidad de Bolonia son sus portici (soportales), que se extienden a lo largo de más de 40 kilómetros por toda la ciudad. Estos pasillos cubiertos ofrecen refugio del sol o la lluvia mientras paseas y descubres tiendas, librerías y cafés históricos. El más famoso es el Portico de San Luca, con casi 4 km de longitud y 666 arcos, que conecta el centro con el Santuario de la Madonna di San Luca.

Gastronomía para estudiantes y foodies

La comida en Bolonia es famosa por su calidad y autenticidad. Platos como la tagliatella al ragù, la lasagna verde y los tortellini en caldo son imprescindibles. Para comer bien sin gastar mucho, especialmente pensado para estudiantes, visita osterias tradicionales como Osteria dell’Orsa o Trattoria Anna Maria, donde la pasta fresca y el ambiente animado son parte de la experiencia.

Por la noche, los bares del barrio universitario ofrecen aperitivos (aperitivo bolognese) que incluyen bebidas y bufets de bocadillos por precios muy accesibles, ideales para socializar con locales y otros viajeros.

Vida nocturna y ambiente joven

Gracias a su gran población estudiantil, la vida nocturna en Bolonia es intensa y variada: desde bares con música en vivo hasta discotecas alternativas y eventos culturales. La zona de Via del Pratello y Via Zamboni se llena de vida al caer la noche, con terrazas, conciertos y actividades organizadas por colectivos universitarios.

Bolonia es una ciudad que combina historia, gastronomía y un ambiente juvenil incomparable. Caminar por sus calles, rodeado de estudiantes de todas partes del mundo, es sentir la vitalidad de la universidad más antigua de Europa. Ya sea que busques arte, cultura, buena comida o una vibrante vida nocturna, Bolonia te conquistará con su autenticidad y hospitalidad.


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